viernes, 12 de julio de 2019

Aniversario



¡Son cuarenta y cinco años!
a pesar de aquellos malos augurios...
¿Recuerdas aquel cura,
que nos había augurado fracaso?

Pero hoy, exactamente ahora,
ese tiempo juntos, casados,
llevamos.
Ha habido de todo, mucho más bueno que malo;
lo mejor, que juntos estamos, y… ¡Nos amamos!

(Año 2016)


viernes, 5 de julio de 2019

Al cabo de los años

 

Se han encontrado después del tiempo transcurrido
       que ha hurgado en sus rostros...
       pero se han reconocido.
       Sus ojos, húmedos, se miran
       incrédulos, se admiran el uno al otro.

       Han entrelazado sus manos
       con cariño, con gestos temblorosos,
       como niños con sus juguetes rotos.
       Ella frágil, sus cabellos de seda
       y blancos, como su piel, luminosos.

       Se han cruzado pocas palabras,
permanecen silenciosos. Sus miradas interrogan;
       tienen mil preguntas en sus labios, se las callan;
       a  saber no se arriesgan.

       Pronto comentarán que sus amores
       guardaron sus ausencias,
       que sus corazones solos estuvieron siempre,
       que a nadie más amaron, que nunca se casaron.

       Que coincidieron siempre sus sueños, imploraron
       sus caricias, se buscaron sus cuerpos,
       sólo sus almohadas recibieron sus besos,
       sus lágrimas, sus secretos.

       Siguen parados en la acera,
       donde se han encontrado,
       ajenos al mundo que les rodea,
       a las miradas de curiosos.

       Sus vidas ahí y ahora comiezan...




viernes, 28 de junio de 2019

Regreso


Ha llegado ya el momento del regreso a ti.
Sí, me he lanzado a la carretera devorando
millas que nos separan, quemando soledad
y bencina.
Los árboles me abren paso diciéndome adiós,
tristes sus ramas, despojadas de hojas.
Mi auto nos acerca con su bramido feroz,
lucha contra el reloj,
insaciable de los minutos y horas.
En el centro del paisaje, nunca tan extenso
e interminable, siempre está tu imagen,
con las curvas de tu cuerpo.
La distancia es negra, desesperación y asfalto.
La meta y trofeo de la loca carrera eres
tú, mi mejor y mi único refugio.


viernes, 21 de junio de 2019

Noche de San Juan, 23 de Junio de 2007



Los invitados ya se han retirado.
Sobre el suelo, debajo de las mesas,
aparecen, inertes, algunas servilletas,
labios rojos, prometedores,
impresos en ellas
y tapones de botellas de cava.

Mas la boda no ha terminado aún.

Al fondo, es una dulce melodía
que llama mi atención.
Mis pasos, sin darme cuenta,
me han mudado a una estancia chica, recoleta.

En el centro, los novios
bailan, mas, apenas se mueven,
no sé si, ni siquiera, oyen la bella canción
 “Is this love” su favorita.

Y no cesan de mirarse a los ojos,
con dulce e interminable sonrisa,
como preguntándose
¿Lo que estoy sintiendo es, verdaderamente, amor?
y sus ojos contestan:
“Sí, cierto, esto es amor”

Helena, bella, hoy más que nunca,
embellece, aún más,
su vestido blanco, de novia.
Eduardo, embelesado,
plenos sus ojos del amor
con el que sus brazos envuelven.

Las dulces notas, revoltosas, revolotean
entres sus apretados cuerpos,
dejan en sus labios
el exquisito néctar del amor,
en clara luna y noche hechizada de San Juan.

Les dejo solos…




viernes, 14 de junio de 2019

Te buscaba




Te buscaba en otras ciudades
como si fueran la nuestra.
Te encontraba en otras caras
que dibujaban mis ojos...

Por la noche y en la mañana
pronunciaba tu nombre sin obtener respuesta;
seguía solo, solo…


viernes, 7 de junio de 2019

¿Existes?



 Piensa en ti y no te nombra ¿acaso tienes nombre?
Pero estás ahí,  con tenaz frecuencia,
mientras mira deslizarse las gotas de lluvia,
a él siempre le parecieron lágrimas,
tras los cristales tristes en el tardío otoño,
de su oscuro, desierto, dormitorio,

En los paseos del parque, radiante
de soles y colores, bullicioso de pájaros
y de niños.
En los campos silenciosos,
de helada nieve, y los desnudos árboles,
de hojas y de trinos.
En la corriente de los ríos caudalosos y
los humildes arroyos, sigue viendo tu imagen,
por callada y sonriente, prudente y complaciente,
bella y deseable.
No, no existes; tu imagen y tú sois sólo éso: una
imaginación, realidad inaccesible.



viernes, 31 de mayo de 2019

REANUDO LA PUBLICACIÓN DE POEMAS DE MI CUARTO LIBRO "MUJER, TU ERES POESÍA"

Locos de amor
 

Y tú, precisamente tú, te quejas
porque dices que les cuento más cosas
a mis amigas, las negras hormigas.
Creo, sinceramente, que te sientes
celosa, cuando me ves en el suelo
de rodillas hablando, jugando y maquinando
travesuras con ellas. No entiendes que proyecte
mi sombra sobre sus flacas figuras.
Te extrañas de que comparta nueces y avellanas
con nuestras vecinas, las saltarinas ardillas.
Tú, precisamente tú, que te empeñas
en levantarte todas las noches para escuchar
a tu cómplice, la luna, y luego me lo cuentas,
callándote lo que a ti te interesa;
crees que me engañas; lo intentas, pero hay un lucero
que vuestras conversaciones me revela; noche
a noche, él os espía y, a través de tus sedas,
por tus encantos él se cuela;
y eso, amor, eso a mi me duele
eso, amor, eso a mi... sí me desvela.



martes, 28 de mayo de 2019

Agradezco desde aquí a Isabel Miguel me haya invitado a participar en la revista "Álora, la bien cercada" con un poema inédito y a leerlo en la SGAE. Lo publico en este espacio.Se titula Venecia. Gracias, Isabel.


Venecia

Cuando te descubrí,
tú, irreal, bella, y acariciada por la ninfa,
perfecto maridaje, mas provocadora…
me sedujiste. Uno más rendido a tus islotes,
Me parecías como un sueño, una fantasía.

De madrugada, tus luces culebrean sobre
el lago, atravesadas sus aguas por algún
vaporeto de cotidianos 
noctámbulos, embriagados por tus recovecos,
recónditos rincones, escondidos en las
enaguas de coqueta amante.

Gozan la noche, descubriendo
tus húmedos encantos, lujuriosa,
insaciable de miradas ávidas,
acariciantes e incrédulas.

Quieren ver tu despertar femenino,
siempre espléndido, al nuevo día.

El sol florece los matices,
en los de tus centenarios ladrillos y piedras,
en muros y puentes, algunos escuchan suspiros,
en tus aguas reflejados,
en los ojos sorprendidos.

Venecia, no te hundas, vive siempre, eternamente,
para placer de nosotros, amantes mortales.




viernes, 24 de mayo de 2019

Brisas, o noche de San Juan



Una fresca brisa ondeaba sus cabellos
con lento movimiento, acariciaba sus senos
con el leve tremolar de su vestido,
se deslizaba suave, como la noche,    
como de amor dormido.

Traía  aromas de verano
de rosas, de jacintos, de pinares cercanos,
de tierra mojada, de heno, de hierba
recién cortada.

Noche de San Juan, de limones,
de tormentas, de amores, de hogueras y promesas...

Tu me diste una flor, yo te di toda mi fuerza;
fluía la pasión,
mis besos ahogaban tu candor,
mis brazos poseían tu cuerpo.

Cantares de la madrugada nos despertaban,
aún nuestros cuerpos uno,
los cabellos mojados por la escarcha,
al alba.

Nos saludaba otra brisa más fresca,
más lozana,
mientras, el sol cegaba nuestros ojos
y nos dejaba desnudos.


viernes, 17 de mayo de 2019

Yo cogía las nubes...



Yo cogía las nubes con las manos
y mis besos enviaba al universo,
te entregaba mi corazón travieso
antes de tener los cabellos canos.

Yo me sentía un Pegaso, trotando
por los valles y cumbres de tu cuerpo,
sobrevolando, cual gaviota, el puerto,
la piel, tu piel, que siempre estoy amando.

 El Pegaso ya no trota, plegadas
sus alas, no remontará sus vuelos,
aventuras por el tiempo amainadas.

Humilde se desliza por los suelos,
mas... su amor vuela con las alocadas
nubes y fantasías de sus sueños.

viernes, 10 de mayo de 2019

Tú, mi amor



 Eres, como la tarde de domingo,
dulce y sosegada.
Tienes la mirada cálida, el sol en tus ojos,
amor en sus brillos.
Tu melena, sedosa,
acompaña, en su huir, a la brisa.
Tus labios en sonrisa suspendidos.
Tu piel fresca, como el anochecer,
con aroma de jacintos y miel.
Tu cuerpo, campa de espliego, de juncos y trigo,
es paseo preferido de mis caricias y mis besos
Eres laguna misteriosa, donde la luna
mira, admira, tus destellos.
Tu boca, rosas, jazmines y frutos del Edén.

 

    
E 

viernes, 3 de mayo de 2019

El tiempo ha frenado su prisa



 He derrotado tus tímidos noes,
tus defensas, entre suspiros, quejas
y alguna lágrima furtiva.
He desoído tus lánguidas súplicas,
apenas musitadas,
he desgarrado tu inocencia,
tu delicado y sedoso velo de doncella.
Nuestros cuerpos, como si corceles desbocados
fueran,
se han liberado con el retozar de la pasión
irrefrenable.
Te he hecho mía, sin yo apenas creerlo.
La luna, reflejada en tus pupilas,
alumbra nuestra dicha.
El tiempo ha frenado su prisa.



viernes, 26 de abril de 2019

Amar



    Tú y yo, solos, cualquier habitación,
    No  importa el sitio; en cualquier lugar...
    Mediasnoches para comer,
    Noches enteras, y sus días, para amar.




viernes, 19 de abril de 2019

He besado tus ojos



He esculpido besos en el couché
de tu fotografía,
he mojado con mis lágrimas tus nacaradas
mejillas, como si mis lágrimas fueran tuyas.
He besado tus ojos, tan llenos de caricias.
Te he guardado, mi amor, en el bolsillo de mi alma.



viernes, 12 de abril de 2019

Belleza cruel

Oh! muchacha de encantos
 inexplorados.
oh,  belleza cruel, cuerpo incendiario,
mirada inocente, sonrisa huidiza,
andar despistado,
objeto de miradas abismadas
y carnales ansias.
Oh, inocencia destructora de corazones,
sosiegos y templanzas.
Sin tu quererlo, sin saberlo,
no sabes lo que provocas!

viernes, 5 de abril de 2019

Mis labios en los tuyos



Se entretienen mis labios en los tuyos
que, sin querer huir, van descendiendo
por tu garganta y frágil cuello.
Recorren los torrentes de sangre de tus venas,
caudal desmedido de pasión,
ebrios y sedientos descienden
y escalan los erizados montículos
de tus pechos, se recrean en ellos,
juguetones, formando algarabía en tu cuerpo.
Tu vientre, en vaivén descontrolado, es una súplica
que mis sentidos, hipnotizados, sí comprenden.
Se deslizan al vello enredado de tu sexo
y, por caminos sinuosos, hambrientos, se pierden
en lucha salvaje con tu frenesí y loco desenfreno.


viernes, 29 de marzo de 2019

Aquel Café


       Sobre el mármol frío de sus mesas,
lápidas de “te quieros” e historias muertas,
mi lápiz desgranaba en el papel
mi amor en la distancia.

Mis ojos escrutaban el agua de la jarra,
bola de cristal de amor brujo,
queriendo ver tu cara,
temiendo ver tu olvido en falsas adivinanzas.

Aquel café era mi cálido refugio,
continente de nostalgias...
tu silla vacía de ti, el aire reflejando
tu mirada.
Aún flotaban tus palabras entre el denso humo...
Mi espera con el tabaco quemaba.





viernes, 22 de marzo de 2019

Amarte


 Amarte es sentir correr tu sangre por mis venas.
Es ver el mundo maravilloso
por tus bellos ojos.
Es beber, insaciable,
del manantial de tus labios.
Es sentir el cielo en lo recóndito de tu piel.
Es que tu dolor a mi me duela.
Es ser tu corazón el mío.

Amarte es reinventar para ti, amor,
un te quiero a cada instante.

viernes, 15 de marzo de 2019

Luna llena



Esa noche nuestros ojos eran los que hablaban.
Fueron tus ojos, mi amor,
los que revelaron que tú me amabas.
Fueron tus ojos, mi amor,
los que me abrieron, de par en par, tu alma.
Y esa noche, mirándome a los ojos,
esa noche, la luna...
el brillo de tus ojos envidiaba.
Y esa noche, de luna llena,
nuestros cuerpos se unieron,
se enlazaron por siempre nuestras almas.




viernes, 8 de marzo de 2019

Ella


Soledad es citar tu nombre
y no oir tu voz que me responda





 


Si tú no estás…


Se diluye el sabor de tus besos,
la esencia de tu cálido cuerpo,
como la sal de las mareas,
como el hielo del invierno.

Mis manos vagan errantes y desesperadas,
buscando tus sendas,
las sedas de tu cuerpo,
porque si no estás, mi vida, sin ti yo soy nada.

El tiempo va marcando la distancia, aleja el tren
de los sueños;
tu imagen queda atrás, difuminada
entre la niebla del mañana incierto.

Mi alma, vacía sin ti, es más fría que el frío hielo
de la madrugada,
nuestro lecho, estepa árida y desierta,
sin el cálido oasis de tu cuerpo.

¿Dónde hallar el fulgor de tus ojos,
dónde la noche, sin estrellas, de tu cabello,
dónde tu risa, dónde tus besos?

 

 


viernes, 1 de marzo de 2019

Es mi deseo...



Que la luz  de tus ojos ilumine,
sin tardanza, tu mirada.
Que renazca tu sonrisa
y que quede en tus labios albergada.
Que citar mi nombre
sea para ti como un beso trémulo.

Que las aguas de Leteo
no te invadan.

 


viernes, 22 de febrero de 2019

Sabrás que te quiero



Confieso que te quise de inmediato, viniste
a mí en el mejor momento para hacer
el gran milagro.

Mi  viudo corazón, desesperado,
cambió el ritmo de viejo moribundo
por el fragor del fuego apasionado
y
locas ganas de vivir a tu lado.

Cuando me vaya, cuando no me veas,
quiero que sepas que estaré contigo,
bendiciendo el haberte conocido,
sintiendo por no haberte del todo disfrutado.

Espero que haya Cielo...
porque allí te estaré esperando.



viernes, 15 de febrero de 2019

Sed



 Y es de ti que tan sediento estoy,
que cuanto más bebo de ti,
más de ti estoy sediento.


viernes, 8 de febrero de 2019

Cuando caminas, niña


Cuando caminas, niña,
se revolucionan las calles,
ahítas quedan todas las esquinas.
En los parques los sauces lloran
sus ramas, pidiendo que no te vayas.

Las ventanas se llenan de fascinados ojos
por ver tu linda, excitante, figura.
Las aceras te esperan con codicia;
el sol, ¡qué envidia! te acaricia entera,
con sus lascivos y calientes rayos...

¡Con qué gracia balanceas tu cuerpo!
tu melena cómo se desliza por tu cara,
cómo hechiza y cautiva tu sonrisa,
cuando, con tu inocencia, saludas al pasar.

Tus vestidos moldean tu cuerpo,
aunque cubren tu belleza, como las cortinas
amparan monumentos. A la luz le da miedo
llegar a tu piel, mostrar tus encantos,
descubrir tus secretos...

La suave brisa lleva el perfume de tu cuerpo;
de rosas y jazmines es su aroma, también
los labios que adornan tu cara, ávidos de amor.

Mientras, tus cabellos flamean cual las banderas,
de los imperios de la juventud y belleza.

viernes, 1 de febrero de 2019

¡Ay, mi amor!



“Líbrate de sucumbir a ese amor,
que dicen que no te conviene”

“Si  les escucharas, oirías los argumentos
que oyen todas las esquinas...”

Señor, Señor! Como si el corazón
se abriera a la razón, al cálculo, a la suma…
¡Yo quiero a mi niña morena!
Y soy sordo
cuando sus ojos me miran como así me miran,
y soy ciego
cuando sus labios pronuncian mi nombre,
y subo al cielo
cuando su piel acaricia mi piel.

Y dicen... lo que digan,
sonrían... como sonrían.
¡Yo quiero a mi niña morena!
¿Podría vivir, mi amor, sin tu amor?. 
¿Podrían mis ojos ver, sin a ti, mi amor, verte?
¿Podría mi piel gozar
sin mi piel gozar de tu piel?

¡Ay, mi amor, es mi alma esclava de tu alma!
Y lo que digan...y como sonrían…
no es nada que ya pueda detener
nuestra muy loca pasión desatada.

viernes, 25 de enero de 2019

Clamaré



 Clamaré en tus oídos,
atraeré tus pupilas a mis ojos.
Respiraré el aire que tú respiras
y desprecias.

Seguiré tras de ti,
me embriagaré del aroma
de tu cuerpo,

acariciaré la seda
de tus senos,
beberé tus lágrimas, devoraré tu cuerpo
y, entonces,
se unirán nuestras almas.



viernes, 18 de enero de 2019

Sin pudor



Sin pudor proclamo mi amor al mundo,
cual si fuera joven apasionado,
si, aun anciano, estoy de ti enamorado
¿por qué acallar mi sentir, tan profundo?

Te miro con ardor en la mirada
y pido de ti el mismo sentimiento
pues, te juro, sería un sufrimiento
que no estuvieras de mí enamorada.

Dicen: “la pasión los años cura”
mas yo no creí nunca en este aserto
pues, de siempre, siento por ti locura.

Y, aun estando dormido…o despierto,
mi cuerpo vive el amor con bravura
hasta que Dios y tú me deis sustento.



viernes, 11 de enero de 2019

Ronda a la luna



Acompañabas mi vagar nocturno
saltando, graciosa, de charco en charco,
juguetona, recortada, pequeña y moruna,
jugabas al escondite entre las nubes blancas.

Mi corazón, enamorado,
brincaba a
tañidos de guitarra.




viernes, 4 de enero de 2019

El edén



Recorrí tus caminos y tus fuentes,
bebí, sediento, de ellas.
Subí a tus montículos, me deslicé a tus valles,
libé en sus flores, comí de sus frutos;
encontré el edén en
el universo joven de tu cuerpo.



sábado, 29 de diciembre de 2018

Niña, mírame a la cara


 Niña, mírame a la cara,
        que quiero ver tus ojos, ventanales de tu alma.
        No bajes las persianas negras,
        no bajes tus pestañas
        que quiero enviarte mi mirada
        y que te llegue a las entrañas.

        Niña, no vuelvas tu la cara
 que los zagales te ven
        y se llevan consigo mi calma.
        Eres más hermosa que el mes de Mayo,
        eres el más bello jardín
        donde busco yo posada
        para dejar, por siempre,
        aparcada ya mi alma.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Mujer, tú eres poesía


Poesía es tu cuerpo,
erguida tu imagen,
a tus pies tu contorneada sombra
por el lienzo del suelo,
o tendida, figura expectante, acogedora
seda… mecida por el sueño.

Rimas y leyendas son tus ojos, son faroles
encendidos de pasión, tu rostro junto al mío.

Pareados son tus labios, tu boca y mi boca,
degustando el exquisito sabor de tus besos.

Poesía es tu cabello, suelta tu melena
en pos del viento,
o recogida, graciosa, en lo alto de tu cuello.

Versos son tus senos, rimando
en asonante, con los labios
que los lamen incansables, que liban en ellos
con la insaciable sed
del amante que bebe de tu cuerpo.

Versos, también,
en albedrío perpetuo,
son los vellos que acarician
en las sombras tu sexo, dormido o violentado
por las caricias penetrantes
que te elevan, nos elevan, al cielo.

Dos romances tus piernas,
los pilares del edén.






viernes, 14 de diciembre de 2018

Es el amor



 El amor prendió en nuestras almas,
nuestros ojos lo decían,
lo sellaban nuestros labios.

Pasaron pocos días,
nuestros cuerpos se buscaban,
se enlazaban nuestras manos.

Tú, joven, inocente,
recibías mis caricias,
como el campo la lluvia,
después de la sequía.

Fuiste mi esperanza, mi arco iris,
aquella estrella que irradian tus ojos,
la calma, y el señuelo que me atrae y me guía.

Han pasado los años,
se extinguieron los sueños,
no el amor que disfrutamos.

viernes, 7 de diciembre de 2018

La luna nos besaba


     

Y venías, corrías, hacia mí,
cual chiquilla alocada, mojada con la lluvia,
vestida, mas… desnuda,
tus ropas desposadas con tu piel,
tus cabellos, cascadas en tu cara.

Tus pies, traviesos y desnudos,
salpicaban agua sobre agua.

Mojé tus labios con los míos,
succioné tus abiertos poros,
lo ardiente que tu cuerpo desprendía.

Las nubes se quebraban en diluvio,
la luna nos besaba



viernes, 30 de noviembre de 2018

MUJER, TU ERES POESÍA, libro recopilación de los poemas de amor y desamor que contienen mis tres libros anteriores.


                                 INTRODUCCIÓN                                           


 No voy a definir lo que, en muchas ocasiones, empieza por un cruce de miradas, más o menos intenso, o duradero, un simple roce de manos, más o menos casual, derivan en una atracción, que se va convirtiendo en pasión y desemboca en una necesidad de estar, de permanencia, del querer vivir juntos. A esta necesidad, la del deseo, la de la fuerte atracción física, le sigue el sentimiento, ya más generoso, que llamamos amor.

Durante la convivencia se ha ido conociendo más la pareja; salen a flote las bondades y los defectos. Aquellas hacen más idílico  el sentimiento. Los defectos, cuando se llegan a descubrir, se justifican, se intentan aminorar en su importancia y hasta, en cierto período fugaz, pueden, incluso, resultar graciosos, interesantes, y puedan llegar a ser un acicate más para ver la vida en común de color rosa.

El amor, tan ligado a la Luna, también tiene fases. Los tiempos van marcando las mareas de esas aguas, ora tranquilas, plácidas, ora turbulentas, de pasión desenfrenada o, como Luna apagada por el eclipse del desamor, pasa a la indiferencia, en la mayoría de las ocasiones y, cada vez más frecuentemente, a un creciente rencor que va engrosándose con males de fondo, revistiéndose de un odio desmedido que, desgraciada y cobardemente, llega a la tragedia.
El ser “humano” el homínido erectus, cazador y cainita se revela así durante toda su existencia, y, al contrario que otras especies, hiere y mata a sus semejantes,  fuertes o débiles, no le importa.
La mujer, su compañera, imprescindible para que la humanidad exista y crezca, no ha sido ni es ajena a la crueldad machista.
A estos actos, con demasiada frecuencia, se los juzga, benévolamente, como de enajenación mental, sin tener en cuenta que, para acometer esos actos, se estrujan el cerebro para que sean eficaces y salir airosos ante la barbarie.
Para los que, una vez que los han cometido, se suicidan, no les tengamos sentimientos de  piedad, pues ello es muestra de aquella consigna salvaje de morir matando, aunque sea tan cobardemente.

Traigo a este pequeño lugar los versos que durante un corto período de mi vida he ido trazando, y publicando en mis tres libros anteriores a éste que tiene Ud. estimado lector a la vista, como muestra de la admiración que la mujer me inspira, así como muestra de solidaridad y reconocimiento a ella.
También algunos poemas dirigidos a cuando los sentimientos de amor se desvanecen, se transforman, incluso, en odio,  llegando a la misma destrucción.
Jorge Torres 

                                             Capítulo I


                                                                ES EL AMOR

Y… llegaste, colegiala


Vacío y soledad.
Sombras entre las sombras,
cielos sin estrellas, noches eternas,
lágrimas en la almohada.

Luz del final del túnel; uniforme con trenzas,
carreras sin fin, risas en cascada,
ojos, los luceros del alma.

Miradas a hurtadillas, miradas con sonrisa,
sonrisas con convite, sonrisas con tristeza;
son… risas por todo, risas por nada.

Pregunta en la mirada, respuesta sin palabras;
ojos que hablan, ojos que piden, boca que sacia.

Cuerpos que se buscan,
caricias bien llegadas.
Sentimientos encontrados, sentidos latentes,
piel amada... Llegaste, colegiala.



viernes, 23 de noviembre de 2018

Este poema es el último del libro. Así termina la publicación semanal que venía realizando. Muchas gracias a los que se han asomado a este rincón,

Los últimos pasos

                                                              A mis hijos

Y cuando el fin de mis pasos
por el polvo de los caminos haya llegado,
de mi semblante, elegir,
para vuestro recuerdo,
las mejores de mis sonrisas,
con mi amor a vosotros dirigidas.

No digo que olvidéis las muecas
de los malos ratos, pues la vida de las unas
y de los otros se enriquece.
Mas priorizar en la memoria los buenos tragos,
ello os otorgará más amable sensación
y recreo más grato.


sábado, 17 de noviembre de 2018

Por hacer…



nada me resta, más que disfrutar
de todos los míos,
y esperar que mi longevidad
muy dilatada no sea, ni sea, para ellos
ni para mí mismo, una carga.

Que el futuro, que es siempre tan incierto,
y Dios, en quien fervientemente creo,
les colme de Paz y Felicidad.

Éste es mi mayor deseo.                                                                             


viernes, 9 de noviembre de 2018

Yo,



que por la vida caminé seguro,
aun dando tropiezos a cada paso,
ante ti camino titubeante.

Quizá no dé  traspiés, o quizá sí,
mas sí sé cuál debe ser mi camino,
y, también, qué camino no es el mío.


 


viernes, 26 de octubre de 2018

Dos de Noviembre, día de los muertos


Y cuando aún a mis días algún quinto me asiste,
cruzo, en frágil barca, este mar de olas encrespado.
La orilla, aun cercana, no diviso ni calculo
su distancia. Compañeros de vivencias yacen
en tierras subterráneas, sus almas los cielos
entrelazan como ocio, a la espera mi arribada,
con mi remar cada vez, más vacilante y lento,
mas llegada tan asegurada como cierta.

viernes, 19 de octubre de 2018

Reanudo la publicación de los poemas del poemario "Atardecer del alma" del que ya solo quedan cinco poemas, incluido el que hoy expongo.




- pues le quitaron hasta el Don-

Era un hombre gris,
como día sin efeméride
ni nombre en el santoral
ni señal en el calendario.

Para nadie era útil
para nadie querido,
ni necesario.
No se sabe si ya murió
o si anda por ahí, extraviado.


martes, 16 de octubre de 2018

Morituri



Una cinta elástica, en ambos extremos, vida
y muerte la tienen aferrada, fuerte, fuerte.
Y, como si balanza fuera ,
sus fuerzas la mantienen equilibrada, así
durante tiempo, siempre, incierto.
Es el pricipio de la vida,
ese duelo entre dos colosos.
El "morituri" ha empezado y ya el ganador
está señalado sin duda.
La elástica, muchas veces, cual competitivo
juego del pañuelo, es arrebatado,
nada más ver la luz,
por la garra huesuda y victoriosa. Otras,
la lucha se recrudece, se balancea hacia
uno  y otro lado, sin saber el resultado 
de tan cruento asalto. Pero el tiempo no ha llegado.
La aguja del reloj no ha parado, no ha marcado
su hora. El cronos sigue avanzando hasta su final.
Nuestro código de barras,
en nuestra piel inserto, lo señala:
Consúmase, año, hora, minuto, segundo. No
antes, mas tampoco después. Se cumpla.


viernes, 12 de octubre de 2018

En recuerdo de Elvira


 Una vez más has cumplido tu labor odiosa,
Muerte.


 Has atenazado otro corazón con tus zarpas
de hueso. Has puesto tu  espantoso y tétrico rostro
sobre lindos rasgos de mujer. Odias lo bello.

Pero no desprecias a los menos agraciados.
Todo para ti vale, pirata destructiva,
fiera feroz, insaciable e impía, eres cómplice         
de gusanos e infectas ratas, dueña
de despojos, los bajos siniestros de la tierra.

Voraz de la carne, con todos yaces,
y todo ser, para ti, es deseable.

Has sido, eres y serás maldita maldición.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Hoy, ochenta años…


hubieras cumplido, Elvira.
Luchadora empedernida,
te rendiste al dolor, a la, siempre, victoriosa
Parca, tan presente en tus versos,
tan presente en tu lecho, al fin.
Nunca olvidaré tu rostro, con la muerte dentro.

Ser más longeva que nuestros padres
no
fue de tu agrado, rompiste el suma y sigue, más…
¡No!
Y te quedaste ahí, a pocos meses, pocos días.

Te asustaba esa cifra; era romper la barrera
a la senectud. Tu,
con la mente preclara,
no quieres llegar. Odias ver menguada
tu dignidad y... tu dignidad vence.



Dos de Octubre, del 2018.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Gracias (Oración)



Gracias, oh Dios, por todo lo que me has concedido
y, mucho más, por todo lo que me has perdonado.
Muchas veces distanciado de Ti, pero nunca,
nunca te he olvidado.

Tú sabes, Señor, cómo soy, cómo siempre he sido,
todo el mal, todo el daño que yo he podido hacer.
Pero sabes, también, que de todo ello
yo me he arrepentido

Sé que, desde muy pequeño, me escuchas;
te estoy agradecido.
Cuando, a veces, creí que estaba solo,
que me habías dejado, Tú estabas a mi lado.

Años, muchos más de los que esperaba, he vivido;
y mis frutos han cuajado, mis mejores bienes,
que Tú me has otorgado; por ellos, Señor, ruego,
por su felicidad seré siempre agradecido.

Ellos, Señor, Tú lo sabes, son buenos,
mi culpa, otra más, que no sepan más sobre Ti,
mas mi culpa ellos no la han cometido.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Aquel negro y triste sábado.

        


 EN MEMORIA
                                                                         
  Perdóneseme el atrevimiento,  pues el dolor y el amor no tienen pudor.
                                                                         
Ayer, un día muy triste, para mi lo fue. Se cumplían treinta y seis años de que una larga intervención quirúrgica terminara con la vida de uno de mis seres más queridos: mi padre.
Se nos dieron garantías de éxito total, “nada que temer”.  Así que  apenas le despedimos ¿para qué? ¿para causarle preocupación? cuando entraba en quirófano, un viernes de dolor.
Se iba con sonrisa cariñosa y enigmática.  ¿Es que, quizá, sabía lo que iba a ocurrir?
De madrugada oímos voces nerviosas, pedian sangre, carreras por los pasillos interiores, nervios…y a nosotros nos invadió el miedo, el pánico, de que ocurriera algo que no esperábamos; se nos garantizó éxito por el cirujano…
Horas interminables,  un silencio extraño.
Nos dicen que pasemos solo dos a la UCI;  mi madre en primer lugar. Al poco tiempo sale descompuesta, llorando.
Entro, veo a mi padre roto por dentro, cables, tubos máquinas. En su cara el reflejo del dolor más intenso.  Le tomo una mano, la más libre que yo veo, me la retira, con quejido y rostro descompuesto. No puedo reprimir el llanto que arroja lágrimas a sus hombros descubiertos.
Le lleno su frente de besos, son besos suaves, cautelosos por no ocasionarle dolor, daños.
Mis besos son los últimos. No me lo creo. Y él está sufriendo...consciente, está a un paso de la odiosa muerte.
Dolor en mis entrañas, mareo,  náuseas contenidas, espanto.
Salgo de aquella sala de torturas.  Mi familia, mi madre, hermanas y yo, con los corazones oprimidos, soportamos, incrédulos, el fatal desamparo.
Nos quedamos solos, huérfanos de nuestro amado padre. A las siete y media de la mañana, de un Sábado  negro, salíamos del hospital.
Y ese Sábado, negro, mi mujer cumplía años. Una vez más la grotesca y cruel muerte empañaba la alegría de mis ojos cansados.

Hoy, aun lejana en el tiempo,  recuerdo, con nostálgica sonrisa, aquella  repetida frase por mi hijo menor: “No te ayas abeito, está pibido”   mientras extendía sus bracitos, intentando evitar que mi padre saliera de nuestra casa, cuando venía a visitarnos.
Hoy, un día más, con alegría, pero con gran nudo en la garganta, felicito a  Carmen , mi mujer, por su nuevo cumpleaños, uno más, y muchos más que cumplirá, así se lo deseo.

 

Madrid, 20 de Enero de 2016

viernes, 14 de septiembre de 2018

Padre

                             

                                                Me hubiera gustado ser
                                                el buen padre que tú fuiste.


Tus ojillos chispeantes,
en sonrisa interminable,
me acarician por siempre.

Tu caminar ligero,
por tu pinar amigo,
acompaña mi camino.

Manos recias, de hierro, tiernas
de caricias,
afanosas, ágiles, generosas.

Tiempos de posguerra,
corre caminos infatigable;
huiste al hambre.

Creyente tardío,
convencido de Dios,
te hiciste más bueno.

Educador, autodidacta,
ausente de vicio,
grande de alma.

¡Cómo añoro los cuentos
en las noches largas!
¡Cómo los besos que me dabas!

Nos dejaste solos.
Sin nosotros saberlo,
despedida en la mirada…


viernes, 7 de septiembre de 2018

Para ti, madre


Para ti, mi recuerdo, madre.
Un recuerdo nostálgico, con rictus, con ceño
fruncido, con amor escocido.

Nuestros últimos ratitos, sentado a tu lado,
los saboreé con mimo
y  avaricia,
sabiendo tu sueño cercano.

Recuerdos...muchos dulces...
agrios, espinosos, dolorosos también hubo;
tu amor daba para todo.

Y te comprendí... Nuestras lágrimas
lavaban nuestras culpas,
se cerraban las heridas.

Maravillosa mi infancia, en tiempos de posguerra
pero sin penurias, con mis juguetes;
¡mi caballo negro, de gran cola!

Tu  devoción y los frailes rompieron
el feliz cuento. Mucha distancia,
hambre y sueño me acompañaron en el convento.

Pero el regreso, vuestros besos,
mi cama, mi casa, los baños
en el río me hicieron, 
otra vez, crío.

Y los años pasaron,
pasaron en poco tiempo.
Encontrar el amor
supuso nuestro desencuentro.

Y te comprendí, ahora más te entiendo,
lo sentí, y  aún lo siento; fue otro triste cuento.

¡Cómo no te voy a entender, si para entenderte,
tengo a diario tu sentir
en tres trozos salidos de mí!



viernes, 31 de agosto de 2018

Jorge



En nuestra primera conversación,
cuando estabas aún en el vientre de mamá,
me dijiste: "hasta pronto, abuelo" y, como
hombre de palabra, cumpliste lo prometido.

Y viniste, como con prisa, en el primer día
del mes nueve, con ligero llanto de impaciencia
y ojos abiertos, escrutadores. Indagabas
todo, sonidos, voces, luces, caras …

Eras tan pequeñito que tu papá, en la palma
de su mano, te acogía, con sumo cuidado.
Y fuiste creciendo rápido. Empezar a andar
fue para ti un juego, entre tus alegres, sonoras,
risas y carcajadas. Te lanzaste a andar,
a descubrir, a conquistar tu, este, mundo nuevo,
con ojos tan llenos de ilusión y de esperanza.

Y nuestros corazones latieron con más fuerza
desde entonces, y para nosotros fue, también,
el mundo un mundo nuevo. Nos abriste senderos
frescos, con colores de lindos amaneceres,
prometedores de amor y de felicidad.

Ya has cumplido seis años, eres alto, elegante,
alegre, juguetón, inteligente, 
de gran corazón, siempre repartiendo cariños
besos, abrazos... y qué abrazos! Te quiero, Jorge.
Quiero seas feliz y hagas feliz a los tuyos.

viernes, 24 de agosto de 2018

Jorge, Martín, Adrián

                                                        A mis nietos

 Hoy, un muchacho, de unos veintitantos
años, por su faz y su talle,
me ha hecho imaginaros a una edad
que no os veré.

He sentido una extraña visión; le he puesto vuestra
cara, ya, adulta, os he disfrutado de mayores
porque, por un momento, he pensado que eras tú,
Jorge, tú , Martín, tú, Adrián.

No, no me he esforzado, en absoluto,
pues así te veo, os veo, veces y más veces,
a mis nietos, en la distancia, en ésa,
para mí inaccesible, a la que no llegaré.

De algo que ya no viviré, he sentido nostalgia.

viernes, 17 de agosto de 2018

Adrián (Visualización de su ecografía)


A través de una técnica misteriosa, te hemos
podido contemplar con perfecta precisión.

Sabemos ya mucho de ti y nos ha subyugado,
emocionado, el ver tu corazón diminuto,
cómo late, desbocado, y proyecta tu sangre
con fuerza desbordante.

Los movimientos de tu pequeña cabecita,
de un lado a otro, como si buscara a tu madre,
cuyo claustro y amor te engendra.

Abres tu boquita en O
expulsando burbujas, como volutas de humo
de empedernido fumador.

En tus facciones se dibujan los ojos, labios,
las naricitas de tu hermano mayor, Martín.
Serás un bebé tan guapo como él,
que sueña contigo todas las noches.

Y llegará el momento, mágico, que tu madre,
con amor y alivio, sentirá tu húmeda piel 
sobre su piel, recorrerán sus manos 
tu deseado cuerpecito,
observará tu cara, tus manitas,
todas tus facciones, se reconocerá en ellas.

¡Más de nueve meses apeteciendo tenerte
entre sus amorosos brazos!

Mirará al cielo dando gracias.
Y el cielo la sonreirá con bendición y amor 
A tu padre, de momento, se le borrarán,
miles de canas, y se humedecerán sus ojos,
de felicidad, con copiosas  lágrimas.

Tu abuelo Martín
te tomará con sus manos,
te acogerá y alojará en su gran corazón.
Besará esas tus pequeñas facciones,
tan familiares,
tan suyas, tan repetidas y queridas ya.
Y el cielo le sonreirá…

Y… tu hermano, ¿qué hará?
La cantidad de besos que estallará en tu piel!
Cuando te vea, sus ojos
se van a hacer aún más grandes,
apenas cabrán  
en su bonito y morenazo rostro.

La de botes que va a dar. ¡Adrián! ¡Adrián!¡Adrián!
levantando sus brazos,
dando sus característicos botes, señal
de triunfo y, también, de gozo.

Tu abuela Carmen, desde ese día, piensa siempre
en ti, y últimamente, cada cinco minutos,
-“Cuándo vendrá? Cuándo llegará ese chiquillo”
-“A ver si viene bien” “Sí, bien vendrá”

Yo, como alguna otra vez,
he echado en falta
que mi ordenador no use impermeable.

Eres bien venido Adrián. Que seas muy feliz!
Nosotros lo somos ya.

viernes, 10 de agosto de 2018

Martín


   

Esta mañana de Marzo ha salido el sol más
generoso y despistado en su luz y calor,
a las siete y treinta, en punto.
Hoy la vida  nos saluda con fuerza
y… desnuda, como así la vida es.

Ha venido Martín, mi nuevo y querido nieto.
Ojos grandes y abiertos, expectantes,
a la luz de este mundo,
a lo que dejaba entrever la piel de su madre,
desde su ya pleno y bendito vientre.

Mi nieto, Martín, es moreno, como sus padres,
perfecto cuerpo,
manos grandes, tendidas, solícitas de amores,
piel sonrosada, dispuesta a crecer.

Es la esperanza, en un mundo
lleno de interrogantes…
Es manantial de sonrisas,
en tiempos no muy pródigos en ellas.

Es el ansia de un mundo mejor, nuevo.
El triunfo de la vida,  deseada.
El reencuentro del amor
con la fragilidad,
con la más absoluta dependencia
de la gente de buena voluntad, de sus padres.

Así, les felicito,  a ellos y, sí, a mí mismo.
Al recién nacido deseo, de corazón,
feliz y larga vida.

Bienvenido eres, Martín!



Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo