viernes, 21 de junio de 2019

Noche de San Juan, 23 de Junio de 2007



Los invitados ya se han retirado.
Sobre el suelo, debajo de las mesas,
aparecen, inertes, algunas servilletas,
labios rojos, prometedores,
impresos en ellas
y tapones de botellas de cava.

Mas la boda no ha terminado aún.

Al fondo, es una dulce melodía
que llama mi atención.
Mis pasos, sin darme cuenta,
me han mudado a una estancia chica, recoleta.

En el centro, los novios
bailan, mas, apenas se mueven,
no sé si, ni siquiera, oyen la bella canción
 “Is this love” su favorita.

Y no cesan de mirarse a los ojos,
con dulce e interminable sonrisa,
como preguntándose
¿Lo que estoy sintiendo es, verdaderamente, amor?
y sus ojos contestan:
“Sí, cierto, esto es amor”

Helena, bella, hoy más que nunca,
embellece, aún más,
su vestido blanco, de novia.
Eduardo, embelesado,
plenos sus ojos del amor
con el que sus brazos envuelven.

Las dulces notas, revoltosas, revolotean
entres sus apretados cuerpos,
dejan en sus labios
el exquisito néctar del amor,
en clara luna y noche hechizada de San Juan.

Les dejo solos…




2 comentarios:

  1. Que bonito poema, ellos se aman y hay que dejarlos solos, si. Saludos amigo.

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  2. Grande, Jorge, Poeta, bellos versos. Cada matrimonio tiene su noche de San Juan y, sí, mejor dejarlos solos.
    Un abrazo.

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Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo