viernes, 30 de noviembre de 2018

MUJER, TU ERES POESÍA, libro recopilación de los poemas de amor y desamor que contienen mis tres libros anteriores.


                                 INTRODUCCIÓN                                           


 No voy a definir lo que, en muchas ocasiones, empieza por un cruce de miradas, más o menos intenso, o duradero, un simple roce de manos, más o menos casual, derivan en una atracción, que se va convirtiendo en pasión y desemboca en una necesidad de estar, de permanencia, del querer vivir juntos. A esta necesidad, la del deseo, la de la fuerte atracción física, le sigue el sentimiento, ya más generoso, que llamamos amor.

Durante la convivencia se ha ido conociendo más la pareja; salen a flote las bondades y los defectos. Aquellas hacen más idílico  el sentimiento. Los defectos, cuando se llegan a descubrir, se justifican, se intentan aminorar en su importancia y hasta, en cierto período fugaz, pueden, incluso, resultar graciosos, interesantes, y puedan llegar a ser un acicate más para ver la vida en común de color rosa.

El amor, tan ligado a la Luna, también tiene fases. Los tiempos van marcando las mareas de esas aguas, ora tranquilas, plácidas, ora turbulentas, de pasión desenfrenada o, como Luna apagada por el eclipse del desamor, pasa a la indiferencia, en la mayoría de las ocasiones y, cada vez más frecuentemente, a un creciente rencor que va engrosándose con males de fondo, revistiéndose de un odio desmedido que, desgraciada y cobardemente, llega a la tragedia.
El ser “humano” el homínido erectus, cazador y cainita se revela así durante toda su existencia, y, al contrario que otras especies, hiere y mata a sus semejantes,  fuertes o débiles, no le importa.
La mujer, su compañera, imprescindible para que la humanidad exista y crezca, no ha sido ni es ajena a la crueldad machista.
A estos actos, con demasiada frecuencia, se los juzga, benévolamente, como de enajenación mental, sin tener en cuenta que, para acometer esos actos, se estrujan el cerebro para que sean eficaces y salir airosos ante la barbarie.
Para los que, una vez que los han cometido, se suicidan, no les tengamos sentimientos de  piedad, pues ello es muestra de aquella consigna salvaje de morir matando, aunque sea tan cobardemente.

Traigo a este pequeño lugar los versos que durante un corto período de mi vida he ido trazando, y publicando en mis tres libros anteriores a éste que tiene Ud. estimado lector a la vista, como muestra de la admiración que la mujer me inspira, así como muestra de solidaridad y reconocimiento a ella.
También algunos poemas dirigidos a cuando los sentimientos de amor se desvanecen, se transforman, incluso, en odio,  llegando a la misma destrucción.
Jorge Torres 

                                             Capítulo I


                                                                ES EL AMOR

Y… llegaste, colegiala


Vacío y soledad.
Sombras entre las sombras,
cielos sin estrellas, noches eternas,
lágrimas en la almohada.

Luz del final del túnel; uniforme con trenzas,
carreras sin fin, risas en cascada,
ojos, los luceros del alma.

Miradas a hurtadillas, miradas con sonrisa,
sonrisas con convite, sonrisas con tristeza;
son… risas por todo, risas por nada.

Pregunta en la mirada, respuesta sin palabras;
ojos que hablan, ojos que piden, boca que sacia.

Cuerpos que se buscan,
caricias bien llegadas.
Sentimientos encontrados, sentidos latentes,
piel amada... Llegaste, colegiala.



viernes, 23 de noviembre de 2018

Este poema es el último del libro. Así termina la publicación semanal que venía realizando. Muchas gracias a los que se han asomado a este rincón,

Los últimos pasos

                                                              A mis hijos

Y cuando el fin de mis pasos
por el polvo de los caminos haya llegado,
de mi semblante, elegir,
para vuestro recuerdo,
las mejores de mis sonrisas,
con mi amor a vosotros dirigidas.

No digo que olvidéis las muecas
de los malos ratos, pues la vida de las unas
y de los otros se enriquece.
Mas priorizar en la memoria los buenos tragos,
ello os otorgará más amable sensación
y recreo más grato.


sábado, 17 de noviembre de 2018

Por hacer…



nada me resta, más que disfrutar
de todos los míos,
y esperar que mi longevidad
muy dilatada no sea, ni sea, para ellos
ni para mí mismo, una carga.

Que el futuro, que es siempre tan incierto,
y Dios, en quien fervientemente creo,
les colme de Paz y Felicidad.

Éste es mi mayor deseo.                                                                             


viernes, 9 de noviembre de 2018

Yo,



que por la vida caminé seguro,
aun dando tropiezos a cada paso,
ante ti camino titubeante.

Quizá no dé  traspiés, o quizá sí,
mas sí sé cuál debe ser mi camino,
y, también, qué camino no es el mío.


 



Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo