viernes, 29 de junio de 2018

Tres + 1


¡Oh Febo, cuán amable y generoso
con tu pequeña Gea, solitaria y lejana
amante, medida su distancia en años luz!
Y, sin embargo, tan a tu alcance, nada tardas
en acariciar su semblante azul o su esférico
talle, envueltos en sutil manto de tu penumbra
y los cómplices guiños  de millones de estrellas.

Conjugas, con sus efluvios, limos de la ninfa,
armónico trío, juego lascivo de amor.
Sus frutos, innumerables savias y preñeces.

Y, en orgiástica compostura, la Luna, fría
y vacía siempre, se apodera, cual espejo,
de la imagen, rechaza toda luz
y envidia vuestra dicha, tan cálida y fructífera.

viernes, 22 de junio de 2018

La Luna es una voyeur.



Luna creciente, llena, menguante o luna mora,
con tu nocturnidad y alevosía,
entre más o menos oscuridad
¡cómo espías a los amantes!

Cuando ellos te descubren tu, a veces, te sonrojas.
Otras, no te importa, sigues mirando
igual de fresca, y en el mar,
en sus olas, te columpias, juegas y deslizas.

Eres tu, Luna, la mayor voyeur de este mundo,
te disfrazas, cambias de cara, te medio ocultas,
entre tules de nubes o flores de azahar,
entre naranjos y almendros.

Te endulzas de la miel de caricias y de besos,
mientras los amantes
se desnudan, se arrullan, se acarician, se aman…
en todas las lenguas.

viernes, 15 de junio de 2018

Dos amantes


Río, peregrino donjuanesco infatigable,
tu obstinado talle, perlado
y sudoroso, repta sobre frondosa tierra
y te acoge, impudorosa, cual sedienta amante.
Te ofrece, generosa,
los recovecos de sus márgenes,
los irrigas con tu limo, como sementera.
Tras envites, más o menos fieros, incansables,
hasta llegar tu interminable orgasmo final,
volcado en tu otra gran amante,
la mar, siempre abierta, juguetona e insaciable.

viernes, 8 de junio de 2018

¡Oh, agua!


 ¡Oh, agua,
lluvia, rocío, hielo, granizo, nieve,
variopinto ropero vistes!

Jinete a caballo de las olas encrespadas.

Fría y enigmática dama, de vaporoso
y sutil velo, el de las grises nieblas.

Espeleóloga tenaz
y  penetrante en los abismos
de la tierra, la amante de la ninfa.

Te cuelgas de las elevadas cimas,
con tu capa de armiño,
juegas con las nubes, las acaricias,
las horadas.

Saltas, te precipitas, cantarina,
por laderas y hondonadas.
Socavas hoces, diseñas las cuevas,
con estalactitas y fantasiosas
arquitecturas, en calizas tierras.

Grotesca profanadora de tumbas,
lames, necrófaga impúdica, cuerpos
putrefactos,
babeando limos infectos y viscosos…

…y surges, inocente y pura,
al manto de la tierra,
con caricia húmeda.

En los amaneceres perlas flores,
con fulgores diamantinos.

Irisas el cielo, los campos; les prestas vida.

Sacias, agua, el ansia de los sedientos,
con tu caída suave y armoniosa
o los siembras de muerte
con olas gigantescas y voraces.

Ocupas de azul el globo y tu obstinada ausencia
viste de sequía los campos,
arrasa la capa verde
y la convierte en  zona estéril, muerta.

Agua, en las nubes, los ríos y mares
tu singladura vuelve a empezar.


Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo