domingo, 29 de septiembre de 2019

Me bebía el mar


 Miro al cielo y te veo en sus nubes, sumergida,
miro al mar y en su espejo azul te veo.
Las olas, rompiendo en roca,
son un inmenso pañuelo de seda en tu cuello.
Su espuma, es el brillo de tus ojos. Es
el verde de las algas tu sonrisa,
hecha promesas. El negro fondo submarino
es mi temor a que tus promesas no se cumplan.
La tormenta perfecta mi deseo, hecho fuego,
agua embravecida. Me bebía el mar
buceando entre el atrayente arco de tus muslos.


viernes, 20 de septiembre de 2019

Amantes



Conocen bien sus cuerpos, sus vidas... a retazos,
acuerdo tácito; no les preocupa más.
Se ven muchos, pocos, días, se ven y se gozan,
pero siempre a escondidas; su pueblo es pequeño,
las ventanas ojos anidan, abiertos a
cualquier movimiento.

Sus
amores emigran sus encuentros a otros lechos,
donde sus caras no son conocidas.
Apenas tienen horas,
las buscan, como sus cuerpos buscan sus caricias,
como sus labios sus besos.

¿No hay nada más tras esos arrumacos,
tras esos te quiero,
te quiero, te quiero...?
¿Son simples jadeos,
es una forma de hablar tras el envite fiero?

No hablan de amor. A su arrebato dan rienda suelta;
siempre lechos extraños, alquilados.
Dejan sábanas mojadas, sudadas,
enredadas por el fragor de locas batallas,
por las contiendas de sus pasiones desatadas...

Nunca acabadas de saciar, se encontrarán otro
día; aún no saben cuándo, ni en qué lugar. Encuentros
itinerantes, prófugos, culpables, errantes,
ocultos, acuden a la cita de la llama
que nunca acaban de apagar.

No piensan
en futuro, no dan por acabada su historia
ni piensan cuanto durará. Ella o él, otra vez,
una más, se llamarán; otro sitio distinto,
nuevo escenario, nuevo nido de su muy loco
desvarío.




domingo, 15 de septiembre de 2019

HOY, OTRO DÍA DE TORRENTES DE LLUVIA Y DE LÁGRIMAS, VUELVO A ESTAS PÁGINAS PARA CONTINUAR CON LA PUBLICACIÓN DE LOS POEMAS QUE COMPLETARÁN LOS INCLUIDOS EN EL POEMARIO "MUJER, TU ERES POESÍA"

Noche de verano


Está caliente la noche y aún la luna no la besa,
       el sol se va por las laderas en busca de otras
       tierras.

       Hay un silencio infinito ¡callad! que la luna
       ya se acerca...está celosa del sol que a la tierra
       así calienta.

       El aire huele a jazmines,
       los ruiseñores lo festejan;
      con el jolgorio de sus cantos a los insomnes,
      más, desvelan.

      Frescos están los olivares
      reflejando la luz de sus hojas,
      las lechuzas entonan sus cantos,
      los pastores guardan sus ovejas.
      Los amantes el calor de sus cuerpos cabalgan,
      baten sus sudores, los bañan,
      cruzan caricias, besos,
      suspiros, risas…

      Luego sus cuerpos y almas se relajan,
      quedan quietos.


Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo