viernes, 28 de junio de 2019

Regreso


Ha llegado ya el momento del regreso a ti.
Sí, me he lanzado a la carretera devorando
millas que nos separan, quemando soledad
y bencina.
Los árboles me abren paso diciéndome adiós,
tristes sus ramas, despojadas de hojas.
Mi auto nos acerca con su bramido feroz,
lucha contra el reloj,
insaciable de los minutos y horas.
En el centro del paisaje, nunca tan extenso
e interminable, siempre está tu imagen,
con las curvas de tu cuerpo.
La distancia es negra, desesperación y asfalto.
La meta y trofeo de la loca carrera eres
tú, mi mejor y mi único refugio.


viernes, 21 de junio de 2019

Noche de San Juan, 23 de Junio de 2007



Los invitados ya se han retirado.
Sobre el suelo, debajo de las mesas,
aparecen, inertes, algunas servilletas,
labios rojos, prometedores,
impresos en ellas
y tapones de botellas de cava.

Mas la boda no ha terminado aún.

Al fondo, es una dulce melodía
que llama mi atención.
Mis pasos, sin darme cuenta,
me han mudado a una estancia chica, recoleta.

En el centro, los novios
bailan, mas, apenas se mueven,
no sé si, ni siquiera, oyen la bella canción
 “Is this love” su favorita.

Y no cesan de mirarse a los ojos,
con dulce e interminable sonrisa,
como preguntándose
¿Lo que estoy sintiendo es, verdaderamente, amor?
y sus ojos contestan:
“Sí, cierto, esto es amor”

Helena, bella, hoy más que nunca,
embellece, aún más,
su vestido blanco, de novia.
Eduardo, embelesado,
plenos sus ojos del amor
con el que sus brazos envuelven.

Las dulces notas, revoltosas, revolotean
entres sus apretados cuerpos,
dejan en sus labios
el exquisito néctar del amor,
en clara luna y noche hechizada de San Juan.

Les dejo solos…




viernes, 14 de junio de 2019

Te buscaba




Te buscaba en otras ciudades
como si fueran la nuestra.
Te encontraba en otras caras
que dibujaban mis ojos...

Por la noche y en la mañana
pronunciaba tu nombre sin obtener respuesta;
seguía solo, solo…


viernes, 7 de junio de 2019

¿Existes?



 Piensa en ti y no te nombra ¿acaso tienes nombre?
Pero estás ahí,  con tenaz frecuencia,
mientras mira deslizarse las gotas de lluvia,
a él siempre le parecieron lágrimas,
tras los cristales tristes en el tardío otoño,
de su oscuro, desierto, dormitorio,

En los paseos del parque, radiante
de soles y colores, bullicioso de pájaros
y de niños.
En los campos silenciosos,
de helada nieve, y los desnudos árboles,
de hojas y de trinos.
En la corriente de los ríos caudalosos y
los humildes arroyos, sigue viendo tu imagen,
por callada y sonriente, prudente y complaciente,
bella y deseable.
No, no existes; tu imagen y tú sois sólo éso: una
imaginación, realidad inaccesible.




Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo