"...y llantos, conmovedores llantos inaudibles
de los que nada esperan ya de nadie..."
Hoy, como otros muchos días, es un día triste,
de los que nada esperan ya de nadie..."
Gil de Biedma.
o a mí me lo parece, está nublado, la niebla
oculta los edificios, hace llorar los ventanales.
Por mi ventana veo la calle vacía. De vez en cuando
pasa un transeúnte, las manos en los bolsillos,
al resguardo del frío.
Ayer era 28 de Diciembre. Estas navidades
son especialmente tristes. En muchas casas
habita la miseria. Más de un millón de familias, inocentes,
están en paro, ninguno de sus miembros tiene trabajo
ni ayudas -¿de qué se alimentan?-
Algunos no tienen casa, sus deudas ,y los bancos,
se la arrebataron.
Las calles de Madrid, en estas fechas con más luces
engalanadas, están tristes. En muchos hogares
sólo hay lágrimas.
Son las once horas, los sanitarios salen a la calle,
protestan: “la sanidad no se vende”.
La niebla se hace más presente en la calle, triste,
muy triste.