Ay! Toro, torito, toro de gran poderío
¿por qué te hiere esa chusma,
por qué te acosa el gentío ?
Matarifes a caballo, con sus lanzas, largas,
-pues las alarga el miedo-
acuchillan tu poderoso cuerpo.
Están sedientos, ávidos de sangre,
España, sangre y mies es tu bandera.
¿Qué mal has cometido, qué mal ha hecho tu especie
que hace que, en estos lances, yo a la mía desprecie?
No puedo mirarte, no puedo ver esos ojos
llenos de horror, dolor y espanto,
mientras, tu cuerpo yace, descosido, sangrando.