dulce
y sosegada.
Tienes
la mirada cálida, el sol en tus ojos,
amor
en sus brillos.
Tu
melena, sedosa,
acompaña,
en su huir, a la brisa.
Tus
labios en sonrisa suspendidos.
Tu
piel fresca, como el anochecer,
con
aroma de jacintos y miel.
Tu
cuerpo, campa de espliego, de juncos y trigo,
es
paseo preferido de mis caricias y mis besos
Eres
laguna misteriosa, donde la luna
mira,
admira, tus destellos.
Tu
boca, rosas, jazmines y frutos del Edén.
E
Un gran piropo
ResponderEliminarpara la amada.
Precioso.
Un gran abrazo
Lindo poema. Declaración de amor en una tarde de domingo. Saludos
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