Confieso que te quise de inmediato, viniste
a mí en el mejor momento para hacer
el gran milagro.
Mi viudo corazón,
desesperado,
cambió el ritmo de viejo moribundo
por el fragor del fuego apasionado
y
locas ganas de vivir a tu lado.
Cuando me vaya, cuando no me veas,
quiero que sepas que estaré contigo,
bendiciendo el haberte conocido,
sintiendo por no haberte del todo disfrutado.
Espero que haya Cielo...
porque allí te estaré esperando.
Hola amigo hermoso y esperanzador poema, seguro que hay un cielo donde nos reuniremos con todos nuestros seres queridos.Un abrazo feliz fin de semana.
ResponderEliminarHermoso poema Jorge, siempre es lindo leerte amigo....saludos
ResponderEliminar