viernes, 5 de julio de 2019

Al cabo de los años

 

Se han encontrado después del tiempo transcurrido
       que ha hurgado en sus rostros...
       pero se han reconocido.
       Sus ojos, húmedos, se miran
       incrédulos, se admiran el uno al otro.

       Han entrelazado sus manos
       con cariño, con gestos temblorosos,
       como niños con sus juguetes rotos.
       Ella frágil, sus cabellos de seda
       y blancos, como su piel, luminosos.

       Se han cruzado pocas palabras,
permanecen silenciosos. Sus miradas interrogan;
       tienen mil preguntas en sus labios, se las callan;
       a  saber no se arriesgan.

       Pronto comentarán que sus amores
       guardaron sus ausencias,
       que sus corazones solos estuvieron siempre,
       que a nadie más amaron, que nunca se casaron.

       Que coincidieron siempre sus sueños, imploraron
       sus caricias, se buscaron sus cuerpos,
       sólo sus almohadas recibieron sus besos,
       sus lágrimas, sus secretos.

       Siguen parados en la acera,
       donde se han encontrado,
       ajenos al mundo que les rodea,
       a las miradas de curiosos.

       Sus vidas ahí y ahora comiezan...




3 comentarios:

  1. Que bonito poema. Un encuentro con el amor esperado por años. Saludos amigo Jorge.

    ResponderEliminar
  2. Nunca es tarde
    para volver a empezar.

    Besos

    ResponderEliminar
  3. Hermoso poema, describe perfectamente que el amor, cuando es amor verdadero, este sabe esperar incluso una vida entera.

    ResponderEliminar


Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo