Hola, espejo, viejo amigo,
miro tus ojos, tu frente,
arañada
por la zarpa del tiempo…
No te conozco.
Tu alma me habla de ti.
Cuántos sueños,
cuantas ilusiones en objetos
perdidos,
cuanto tiempo malogrado…
Pasiones desatadas, juegos
rotos,
amores mal acompañados,
noches, negras, en blanco,
esperas cada mañana.
Pero llegaste tú;
mujer, amor y entrega,
caricias y pasión,
gritos en el vientre, fuiste
el gran rescate.
No hay comentarios:
Publicar un comentario