Han quedado atrás el rumor de rezos,
quedos cuchicheos y los indómitos llantos.
Por fin solo y para siempre solo…
Mi cuerpo, frío,
abierto en canal y mal cosido, con hilvanes
de largos trazos –sujetando carnes… pellejos-
por la inmediatez de lo innecesario.
Yazco rígido, lívido, las cuencas
de mis ojos vacías,
ocultas por el velo de los párpados
-nunca lo hubiera imaginado;
¡que algo de mi sirviera
para dar luz a otro humano!-
Me queda el corazón inútil, destartalado,
y algún órgano, igualmente, vano.
Las llamas, ávidas, rompen el silencio,
lamen mis restos.
Indecorosas, se adentran en mis entrañas.
Buitres de alas de fuego devoran mi cuerpo
y, luego, levantan el vuelo, se desvanecen
resucitando el silencio.
(Del poemario, "Sin hacer ruido")
Jorge ! Seu Poema é muito interessante, forte...
ResponderEliminarVISCERAL Y PROFUNDOS SENTIMIENTOS!!!
ResponderEliminarUN ABRAZO
Estremece, mi querido paisano, a la vez que obliga a detenerse y pensar sobre el misterio de la vida y de la muerte... Enhorabuena.
ResponderEliminarMás besos con todo el cariño.
Apenas nacemos ya estamos muriendo.
ResponderEliminarAfrontas el hecho más natural de la vida con una descarnada normalidad que me admira.
Un saludo Jorge
Qué preciosidad, Jorge.
ResponderEliminarDarse a los demás incluso después de morir, qué generosidad la de los donantes.
Un abrazo inmenso.
Y muchas gracias por todo.
Ceder todo y ser util y generoso hasta despues de la muerte.
ResponderEliminarPerfecto poemazo!!
Un abrazo
Me has dejado imopactado, por la crudeza y nobleza del poema, de algún modo me has recordado escritos de Miguel Hernandez, a quien admiro profundamente. ha sido un grato encuentro con tu blog, al que sin duda he de volver por más y mejor.
ResponderEliminarRecibe un cordial abrazo.
Jorge:
ResponderEliminarEste poema es de los mejores que te he leído.
Y este verso, suelto, es maravilloso
"abierto en canal y mal cosido, con hilvanes"
UN abrazo.
PD. Tengo que llamarte luego.
Ufff, qué poema, Jorge. Buenísimo.
ResponderEliminarMenuda ensoñación.
Un abrazo.
Jorge, este poema me ha erizado el vello. Es tan explícito que casi llega a causar dolor, al mostrar la cara descarnada dela parca y sus efectos sobre este cascarón que arrastramos en el paso por esta vida.
ResponderEliminarBesos
Jorge, no escaparemos a la muerte, y es triste saber que poco a poco nos acercamos al final. Un poema hermoso, lleno de misterio que estremece mi alma al saber que me falta poco para partir. Besos, cuidate.
ResponderEliminarUf, Jorge, qué fuerza más profunda imprimen tus versos en el alma mortal...
ResponderEliminarIncitan a reflexionar sobre la vida, la muerte, la materia y el espíritu...
Muy bueno.
Besucos, muchos.
Resucitando la fuerza del silencio que llega con la despedida de esta vida pero que nos adentra en la inmensidad del más allá. Interesantes versos.
ResponderEliminarTe dejo un abrazo Jorge
Suerte con el libro!!
ResponderEliminarUn abrazo
Estremecedora descripción del momento en que la vida dejará paso al silencio.
ResponderEliminarSaludos.