Clama ante tu puerta -que fue suya y ha cerrado-
deshecho, hundido su cuerpo, ahogado por las drogas
que circulan
por su sangre, en la desesperación de ser tan débil
y desgraciado, teniendo lo más sagrado a su cuidado,
descuidado por su debilidad ante el vicio
consumido,
que le consume y destruye, sin que su voluntad
–ausente y enajenada-
pueda evitarlo.
Clamo, mi amor, ante tu puerta que tantas veces
yo mismo –sin estar en mí- sin llave
he clausurado.
Los lloros del bebé –más bien, débiles lamentos-
que nuestro loco amor engendró, rasgan mi pecho
-no hago nada por acallarlo- sólo me arrastro
por el suelo ensangrentado, dolor en mis manos,
mis uñas arañan con furia el sucio mosaico,
como fiera que quiere herir a cualquiera que esté
a su lado.
(Del poemario "Luna llena")
Tiene mucha fuerza este poema, Jorge. Y me gusta especialmente esa sutil transición de las personas del verbo.
ResponderEliminarAbrazo
Muchas gracias, José, por tu vuelta a mi blog y por tu comentario que valoro especialmente.
ResponderEliminarMe alegro que te haya gustado este poema.
Un fuerte abrazo.
Jorge:
ResponderEliminardando la razón a Jose en lo referente a un poema con fuerza, me queda pedirte ¿clamarte? que lo leas en voz alta delante de tus amigos.
Abrazotes.
Muchas gracias, Jesús. Lo de leerlo, no hace falte que me clames; está hecho, cuando haya oportunidad para ello.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Hoy supongo que el fin de semana tenga otro sabor distinto; ¿a que no me equivoco?.
Me alegro.
Querido amigo Jorge... Forte e Lindo Poema que nos mostras...
ResponderEliminarVi a capa de seu livro, "BELLEZA CRUEL", aqui ao lado e fiquei com pena de estar longe, sem poder comprá-lo... Está lindo.
Bom Fim de Semana
Jacque
Muy hermoso Jorge. Felicidades
ResponderEliminarJorge, también me gustaría escuchar este poema de viva voz. Cuídate. Un abrazo.
ResponderEliminaragónico... sentido texto.
ResponderEliminarun abrazo
Un poema de Posesión. La agonía de estos versos casi se adueña de quien lo lee. De sentimiento intensísimo.
ResponderEliminarUn cordial saludo
Qué intensidad y qué desgarro, me sorprende tanto como me gusta.
ResponderEliminarBeso doble.
Gracias, Reltih, por tu certero comentario.
ResponderEliminarUn abrazo.
Pues nada; vamos a esperar esa ocasión.
ResponderEliminarGracias por estar aquí y por tu interés.
Un fuerte abrazo, Juanjo.
Muchas gracias, Milagros.
ResponderEliminarUn beso.
Muchas gracias, Jacque. Mi idea es que en el blog figuren todos los poemas que integran el libro. Si tienes paciencia
ResponderEliminary suscitan tu interés los podrás leer.
Un beso
Muchas gracias, Samuel, me alegra que este poema te haya hecho vivir esos sentimientos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, Paloma.
ResponderEliminarBesos.
No he entrado en el poema, no lo he entendido, es un drama de fracaso personal, que se cierra sus puertas al amor sin necesidad de llave.Parece una desesperación personal terrible, de una intensidad que no me explico. En fin, ya encontraré la solución. Un abrazo.
ResponderEliminarEstimado Fernando:
ResponderEliminarEn este poema pretendo mostrar (no se si lo he logrado) el estado anímico, por supuesto ahí entra el fracaso personal, la impotencia de un cabeza de familia de cumplir con sus deberes más sagrados, anulada su voluntad por el consumo de droga.
Para ello hago una introducción, en tercera persona, de lo que luego pongo en boca del actor.
La llave y puerta son metáforas que se refieren al corazón, al amor de su mujer o compañera sentimental.
Un fuerte abrazo, y gracias por tu visita.
Has sabido plasmar en tus versos
ResponderEliminarel desgarrador sentimiento
del que vive en ese pozo
del que no es capaz salir.
Un mundo que consume y aniquila.
Muy bueno.
Besos
Muchas gracias, Marisa; me alegra mucho que te haya gustado.
ResponderEliminarMás besos para ti.
Jorge, simpre es bello leer tus poemas amigo. Besos, cuidate mucho.
ResponderEliminarMuchas gracias, Sandra; siempre un placer recibir tu visita.
ResponderEliminarUn beso.