Si. se entendían,
su boca con la suya;
sobran palabras.
Monte con monte
dos amores se gozan,
nada por medio.
Besé sus pechos,
sus profundas raíces
se perturbaron.
Joven y bella
las miradas te acosan;
te siguen sombras.
Gozar tu cuerpo,
gozar de nuestros cuerpos
es revolución.
Tus bellos ojos
viéndote con los míos
son cuatro espejos.
Al final se hace irrestible no escribirlos, ¿verdad? es un perfecto ejercicio para buscar la esencia y podar y podar.
ResponderEliminarTú, lo has escrito con una importante carga de pasión y bellos, si puedo elegir, me quedo con el tercero.
Te abrazo y te beso.
Buenos haikus, Jorge, amigo y poeta. Es curioso que nos dejemos influir por ellos, que para nada corresponden a nuestra forma de ver la naturaleza. Nosotros somos más expansivos, más emotivos, menos sintéticos, más emocionales.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Jorge..!!
ResponderEliminarleerte es disfrutar y aprenderrr..!!
gracias por permitirloo.!!
mi afectoo siempree..!!
Es cierto; me gustan, por lo directos; son el ramo de rosas, sin más. Creo que seguiré haciendo más.
ResponderEliminarMuchas gracias, Paloma.
Más besos.
Si, llevas razón Fernando, pero me gustan (me gusta escribirlos). Te hacen pensar (al escribirlos y a quien los lee)y sintetizar. El haiku es una especie de silogismo; es lógica total, siempre bajo mi modesta opinión. Me parecen la esencia, el perfume en frasquito pequeño .
ResponderEliminarMuchas gracias, Fernando.
Otro abrazo para ti.
Gogo, siempre tu afecto y generosidad es muy bien recibida por mi parte.
ResponderEliminarUn abrazo muy fuerte.
¿No habías escrito haikus? Pues los bordas. Sensuales, hermosos. Alguna vez he dicho que habría que buscar un nombre para esta estrofa, que a nuestro aire se salta los orígenes.
ResponderEliminarYo, como Paloma, me quedo con el tercero.Aunque la serie completa me gusta. Ah, y me ganas por dos (hoy yo puse también haikus, pero cuatro, jeje).
Abrazo
No sabes cómo me alegra que te hayan gustado, José; pues nada, intentaré abundar en ello.
ResponderEliminarPero la cantidad no es calidad, amigo Zuñi (permíteme que así te llama por esta vez)
Un fuerte abrazo.
¡Vaya!, últimamente he leído muchos haikus, debe ser porque están de moda, pero tengo que decirte que los tuyos me ha gustado especialmente.
ResponderEliminarUn abrazo.
Todos nos rendimos
ResponderEliminara la escueta esencia
de los haikus.
Los tuyos son
de sensual belleza.
Besos
Sí que están proliferando, supongo que gustan, sobre todo, escribirlos.
ResponderEliminarMuchas gracias por tu generosidad hacia mi, Mercedes.
Un beso.
Llevas mucha razón, Marisa; gusta sintetizar, de vez en cuando.
ResponderEliminarGracias por tu amabilidad.
Más besos para ti.
Bellos haikus y sin duda un gran ejercicio de síntesis.
ResponderEliminarUn saludo
Un gusto leerte.
ResponderEliminarMuchas gracias, Montxu.
ResponderEliminarUn abrazo.
Jorge, belleza hay en cada haiku, un gusto leerlos. Besos, cuidate amigo.
ResponderEliminarTienes razón, Jorge: apetece hacer este ejercicio de síntesis de vez en cuando. Saber impactar y hacer sentir con un 5-7-5 es un arte.
ResponderEliminarY coincido con Paloma (lo cual no me sorprende): el tercero es mi favorito.
Besos enormes, maestro!!!
Muchas gracias, Felipe, por acercarte hasta aquí.
ResponderEliminarUn abrazo.
Sandra, me alegra que te hayan gustado; gracias.
ResponderEliminarUn beso muy fuerte.
Amelia, me alegra verte por aquí; estaba echando en falta tu presencia.
ResponderEliminarUn beso y muchas gracias por tus amables palabraqs.
El haiku, Jorge, es un cuadro colgado en una pinacoteca realizado con una sola pincelada.
ResponderEliminarTu entrada de hoy se parece al Thyssen.
Abrazos.
xagerauuuuuuuuuuuu!
ResponderEliminarMás abrazos para ti.
Una esencia intensa.Sentimiento breve y puro.
ResponderEliminarMe encantan los haikus.
Fue un agrado conocer tu blog.
Un saludo cordial.