Tal vez
mañana, quizá, lo haga
andar el
polvo, amigo, de todos los caminos,
sonreír a los espejos
que
poseyeron tu rostro,
hacer un guiño a las estrellas,
hacer un guiño a las estrellas,
a las que
rogaste un deseo,
recorrer con mi mano el lomo de aquel buen perro
recorrer con mi mano el lomo de aquel buen perro
que lamió tu
cara,
acunar, en el cuenco de mis manos,
acunar, en el cuenco de mis manos,
la espuma
del mar que arrulló tu cuerpo,
visitar, de nuevo, aquel lecho
visitar, de nuevo, aquel lecho
que acogió
nuestros encuentros.
Tal vez mañana, quizá, volverá tu sonrisa
Tal vez mañana, quizá, volverá tu sonrisa
a acariciar
la mía.
Siempre bellos y tan llenos de sentir tus poema. Saludos amigo Jorge, cuídate mucho.
ResponderEliminarGracias Jorge por tu generosidad
ResponderEliminarBellos poemas.
Besos a tí y a toda tu familia