Y un mañana, no sé cuán cercano,
alguien habrá cerrado mis párpados;
ya no veré tu dulce sonrisa,
ni tomaré tus manos,
ni acariciaré tus cabellos,
ni veré los soles de tus ojos,
ni oiré la música de tus labios,
pero... te seguiré amando.
Un entrañable poema, amigo Jorge, rebosante de sensibilidad inherente a un Poeta que sabe lo dice y dice lo que sabe.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tristemente bello poema amigo Jorge. Saludos.
ResponderEliminarAmor para siempre.
ResponderEliminarUn gran abrazo Jorge.