Los
invitados ya se han retirado.
Sobre el
suelo, debajo de las mesas,
aparecen,
inertes, algunas servilletas,
labios
rojos, prometedores,
impresos
en ellas
y tapones
de botellas de cava.
Mas la boda
no ha terminado
Al fondo,
es una dulce melodía
que llama
mi atención.
Mis
pasos, sin darme cuenta,
me han
mudado a una estancia recoleta.
En el
centro, los novios
bailan,
apenas se mueven,
no sé si
ni siquiera oyen la bella canción
“Is this love” su
favorita.
Y no
cesan de mirarse a los ojos,
con dulce
e interminable sonrisa,
como
preguntándose
“¿Esto es
amor lo que estoy sintiendo?”
y sus
ojos contestan
“Esto
debe ser amor”
Helena,
bella, hoy más que nunca,
embellece,
aún más,
su
vestido blanco, de novia.
Eduardo
embelesado,
plenos
sus ojos del amor
que
envuelven sus brazos.
Las
dulces notas, revoltosas, revolotean
entres
sus apretados cuerpos,
dejan en
sus labios
el
exquisito néctar del amor,
en clara
luna y noche hechizada de San Juan.
Les dejo
solos…
Un bello poema
ResponderEliminarrespirando amor.
Besos