¡Oh Febo, cuán amable y generoso
con tu pequeña Gea, solitaria y lejana
amante, medida su distancia en años luz!
amante, medida su distancia en años luz!
Y, sin embargo, tan a tu alcance, nada tardas
en acariciar su semblante azul
o su esférico talle, cuando te da la espalda,
envueltos en sutil manto
de penumbra
y los cómplices guiños
de millones de estrellas.
Conjugas, con sus efluvios, limos de la ninfa,
armónico trío, juego
perfecto de amor.
Sus frutos, innumerables preñeces y savias.
Y, en orgiástica compostura, la Luna, fría
y vacía siempre, se apodera, cual espejo,
de la imagen, rechaza toda luz
y envidia vuestra dicha, tan cálida y fructífera.
¡Hola Jorge! Es un placer volver a recorrer la exquisita sensibilidad de tus poemas, Hay magia en tus versos, una magia que acaricia el alma.
ResponderEliminar¡Feliz Año Nuevo! Que el éxito no se aparte de tu camino.
Besos
Jorge Bellos poemas en su blog gracias por su gentileza buen inicio de año 2014 Saludos
ResponderEliminarFeliz Año!
ResponderEliminarMe gustó mucho tu espacio.
Un abrazo,
Yeli
COMO SIEMPRE, UN GENIAL TEXTO!!!
ResponderEliminarUN ABRAZO
¡Una belleza!
ResponderEliminarQue la dicha del amor
ilumine la sonrisa.
Un abrazo muy grande
Jorge, amigo, eres un poeta de tan alta sensibilidad,que me descubres que tu alma de ángel no tiene llagas. Todo lo que tocas o descubres o recuerdas vive en una genial conjunción de vida, profundamente clara y bella.
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