Mira hacia atrás como si alguien le fuera siguiendo,
persiguiendo, más bien, pero sólo ve espejos,
miles de espejos, o un espejo hecho
mil pedazos. Solo se ve así mismo.
En cada trozo su imagen, y es siempre distinta;
siempre distintos escenarios en cada espejo.
Irreconocibles su imagen y los lugares,
no sabe, no recuerda, o no quiere recodarlos.
¡Todo es tan distinto!
persiguiendo, más bien, pero sólo ve espejos,
miles de espejos, o un espejo hecho
mil pedazos. Solo se ve así mismo.
En cada trozo su imagen, y es siempre distinta;
siempre distintos escenarios en cada espejo.
Irreconocibles su imagen y los lugares,
no sabe, no recuerda, o no quiere recodarlos.
¡Todo es tan distinto!
Maravillosas imágenes y versos finales para reflexionar. Me ha gustado mucho, Jorge. Enhorabuena.
ResponderEliminarUn abrazo.
"miles de espejos, o un espejo hecho
ResponderEliminarmil pedazos..."
Quiza, querido Jorge, en esa diferencia nos debatimos frente a lo que, a veces, nos parece irreconocible de nuestra propia existencia.
Me ha encantado leerte. Un abrazo.
Quizás seamos sólo un caleidoscopio de nosotros mismos.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Que buenas imágenes Jorge, cada verso nos deja el mensaje adecuado para el momento.
ResponderEliminarUn placer venir. Te dejo mi abrazo