Tiene una edad incierta
¿doce, quince, diez y ocho años?
no lo sé, pero es alto y parece fuerte.
Tiene ciertas deficiencias...
necesita la mano, el apoyo del padre.
Les veo pasar todos los días,
con su andar inseguro, atropellado, con cuerpo
inestable.
El padre, mayor y menudo, tiende su mano,
le sostiene;
por ahora puede ayudarle; más tarde...
sacará fuerzas... ¡seguro!
Su cuello sostiene una cabeza
que siempre mira al cielo,
a veces, dando rápidos giros.
Su boca es grande, abierta -labios gruesos, carnosos,
rojos- su cara en perenne sonrisa.
Mientras caminan, él, de medio lado,
mira a su padre, más bien, le acaricia,
con sus ojos inocentes; le adora,
le echa besos cariñosos, sonrientes.
Le habla, le dice palabras que sólo él entiende;
y sonríe... abre su descomunal boca, en plena
y feliz mueca...
El padre derrocha amor, con su dulce sonrisa,
con tristeza escondida, como sus pensamientos;
dudas de un futuro incierto, su indefenso hijo
sin su padre,
sin su báculo, sin su amigo...
¿Pensará en ello su hijo?
(De "Belleza cruel" cap.III, "De ahora y de siempre")
Hermoso el poema que nos acercas, es un placer leerte en esta fría tarde de Enero.
ResponderEliminarGracias por compartir.
Cálido abrazo.
Gracias, Paco.
ResponderEliminarOtro abrazo para tí.
Es fántastico que nos cuentes estas emociones tan sinceras y sentidas. Me gustó leerte, y, sobre todo, me gustó que me recordaras cuan inmenso puede llegar a ser el amor.
ResponderEliminarGracias por estas palabras, estoy emocionada. Yo también conozco un caso parecido.
Hasta la vista.
Hola Jorge, en primer lugar feliz año, en segundo lugar, gracias por tu visita a mi blog y por último, veo que has publicado Belleza Cruel, espero un gran exito, yo suelo apoyar a todos los poetas que nos movemos en red y lo suelo hacer o comprando el libro, o haciendo un cambio con mi último libro publicado, Sueños de Amor, si quieres me escribes un e-mail y hacemos lo que mejor te parezca.
ResponderEliminarSuerte poeta
Jorge, me emociona sobremanera estos temas, soy demasiado sensible, lo sé. Pero me gusto así.
ResponderEliminarAmbos comparten amor inmenso y desinteresado. Ambos la felicidad...el dolor solo el padre. ¡La vida!, ¡la vida!...
Un abrazo
fj
No hay amor más grande
ResponderEliminarni más generoso
ni más entregado.
Ni poema tan bien expresado.
Encantada de haber descuberto este rincón.
Bello poema y triste realidad la de ese muchacho, Jorge, la de ese muchacho y la de su familia.
ResponderEliminarTus versos son tan descriptivos que parecen un espejo, y tu reflexión final se clava en el alma como una saeta de angustia e impotencia.
Buen trabajo.
Besos
Narci
Me ha conmovido profundamente este poema, será que soy madre y abuela, y cuando llevo a mi nieto de casi cuatro años de la mano, vienen imágenes de cuando iba con mis hijas, y te das cuenta como se pasa la vida, y de que algún día dejarás de estar y caminarán solos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, Mercedes.
ResponderEliminarUn beso.
Pues, Santiago, me dá lo mismo; aunque hace unos días hice intercambio de libros y me dí cuenta que quien sale ganando es Correos, ya que me costó el envío 6 €., mi libro son 10 €. No sé cuanto valdrá el tuyo;
ResponderEliminarsi tú pides el mío a Librería Vitruvio no te carga nada por el envío... Supongo que el tuyo lo pueda adquirir yo de forma similar; ya ma dirás.
Gracias por tu visita
Un abrazo; quedo a la espera de tu elección.
Así es, Francisco, por desgracia estas cosas no son producto de la imaginación.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Así es, Amelia, en cuanto a tus tres puntos primeros.
ResponderEliminarEl cuarto ya es una amabilidad que agradezco.
Un beso.
Gracias, Narci, muchas gracias por tu comentario.
ResponderEliminarUn beso.
Pues querida Anabel, fíjate lo bonito que llevar a tus nietos de la mano; yo aún no los tengo y sí la edad para ello y, de tenerlos, para verlos casados, casi. Nos tenemos que dar cuenta de lo bueno que tenemos y disfrutarlo lo máximo, porque la misma vida luego se encarga de traer cosas menos agradables. Pero no te voy a enseñar lo que tú ya sabes.
ResponderEliminarUn beso.
Estos versos transmiten sensaciones, imágenes nítidas que toman vida ante mis ojos.
ResponderEliminarSaludos.
Muchas gracias, Pilar, Me alegro que así sea.
ResponderEliminarAbrazos.
Paso a dejar un saludo y beso, cuidate Jorge.
ResponderEliminarMuchas gracias, Poetiza por tu visita amable.
ResponderEliminarOtro beso para ti.
Buena pregunta la de ese cierre... El tiempo dirá la respuesta.
ResponderEliminarMuy agradable la lectura. Te felicito.
Un placer leerte.
Muchas gracias, Salvador, por tu visita y comentario.
ResponderEliminarUn abrazo.
Querido Jorge:
ResponderEliminarTrabajaba delante de un Centro de la Generalitat de Cataluña donde acogían durante el día a chicos y no tan chicos, con este problema.
Describes maravillosamente bien la imagen. Yo la veía todos los días en incluso me detenía a hablar con ellos y con sus padres.
Ellos te aseguro que son felices porque no conocen la maldad, solo conocen y disfrutan del amor de los padre.
Los padres sufren pensando qué será de ellos cuando falten pero como padres, del amor de un hijo disfrutan como nadie.
Felicidades por tan bello poema.
Muchas gracias, Terly:
ResponderEliminarEs una tranquilidad saber que ellos son felices, a su modo.
Un fuerte abrazo y muchas gracias por todo.
Don Jorge:
ResponderEliminarEs usted la humanidad personificada.
Un fuerte abrazo.
Muchas gracias,Jesús, pero no es para tanto.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Un escrito profundo, íntimo, maravilloso, me deja igual un poquitillo de pena porque debe ser muy angustioso para el padre luchar internamente con el paso del tiempo, tú sabes los relojes corren raudos y a uno no le alcanza la vida para protegerlos siempre.
ResponderEliminarUn abrazo mi respetado poeta.
Muchas gracias, mi estimada y admirada, poeta, María Eleonor.
ResponderEliminarUn beso.
Para llegar a conocer tu espacio, he tenido que recorrer el mío, por lo que te doy las gracias por darte a conocer, Jorge Torres.
ResponderEliminarYa solamente tu última poesía me ha emocionado...
¡ Demuestras una gran sensibilidad como padre y poeta!
Estaré por aquí si me lo permites.
¡Saludos desde mi lío de papeles!
Susi Romero.
Gracias, Susi, por tu visita y comentario.
ResponderEliminarEspero nos sigamos leyendo.
Un beso.
Querido paisano, tu poema habla de tu exquisita sensibilidad y de tu humanidad.
ResponderEliminarGracias por hacernos recordar y pensar.
Un manojo de besos.
Es la primera vez que le visito,he de decir que el poema es bellisimo,la escena del padre,del hijo,no sé cual me ha dado más melancolía,a veces los padres piensas más y los hijos...solemos solo esperar que nunca dejen de hacerlo,"belleza cruel",es un titulo muy interesante,parece que hay mucho que debo leer por aqui,si me lo permite,me quedo a leerle. Un saludo. Makeda.
ResponderEliminarMuchas gracias mi estimada Paloma. Sé siempre muy bienvenida a estos lares, donde se te aprecia y admira.
ResponderEliminarOtro manojo, enorme, de besos para tí.
Makeda, muchas gracias por tu visita y amables palabras.
ResponderEliminarYo visité tu blog y me llamaron mucho la atención tus cabeceras a modo de bienvenida donde reflejas un gran amor por la poesía.
Pasé un rato muy bueno en tus dominios.
Permíteme te envíe un beso.
Felicidades por el libro, el poema es muy bello.
ResponderEliminarCordialmente.
Rocío
Muchas gracias, Rocío, por tu visita y tus palabras amables.
ResponderEliminarNos seguiremos leyendo, supongo.
Un abrazo.
Me has emocionado Jorge, qué descripción tan tierna, tan triste y tierna a la vez. Me ha gustado mucho, lo has "dibujado" tan bien, que en mi cabeza pasean padre e hijo mientras lo leo.
ResponderEliminarUn beso
Buenos días, Pilar.
ResponderEliminarMuchas gracias por devolverme la visita; yo disfruté leyendo el cuento de los lenguis y sobre todo con tus poemas; son directos, claros... como a mí me gustan.
Supongo que nos seguiremos leyendo.
Un beso
Me paso por aquí al ver que me sigues.
ResponderEliminarPoema muy emotivo sin duda, Jorge.
¡Felicidades por el libro! Un título interesante y muy bien escogido.
Es un placer que me sigas y poder leerte.
Un abrazo.
pd. te espero por el mío, si gustas... siempre serás bienvenido.
Y de sumo gusto leer tu opinión sobre mis escritos.
Andrea
Ha sido un honor que hayas pasado por mi casa virtual. Ahora, podré leerte, lo cual es otro honor.
ResponderEliminarEste poema lo siento muy cerca, porque, aunque las circunstancias son diferentes, para mi fue muy dolorosa la pérdida de mi padre. Un abrazo.
Andrea, pues he vuelto ya que antes había entrado con prisa a tu blog; me ha encantado. Sois las mujeres, las reinas de lo erótico, son magistralmente tratados los sentidos del erotismo por vosotras. En la red hay varias poetas que en este sentido me han entusiasmado, y tú estás entre ellas.
ResponderEliminarNo olvidaré en mi juventud cómo Colette nos alegraba nuestras fantasías un tanto pobres por aquel entonces.
Sí volveré a tus cálidos versos.
Otro beso.
June, muchas gracias por tu visita y amable comentario.
ResponderEliminarEspero no haberte causado dolor con este poema.
He disfrutado caminando por esos caminos de libertad dentro de tu blog.
Un beso
Bonitos sentimientos volcados en palabras, y por supuesto, en hechos reales. Porque existe " Ese muchachote y su padre".
ResponderEliminarSaludos.
Muchas gracias por tu visita y comentario, Lou.
ResponderEliminarPues sí, realmente ese poema está tomado de la más auténtica realidad. Y como ya me ha dicho algún amigo bloguero, existen, por desgracia, muchos casos parecidos.
Nos seguiremos leyendo; yo he echado un vistazo rápido a tu blog; volveré. Ya me han gustado los dos poemas que he leído.
Un beso.