Acompañabas mi vagar nocturno,
saltando, graciosa, de charco en charco,
juguetona, recortada, pequeña y moruna,
jugabas al escondite entre las nubes blancas.
Mi corazón, enamorado, brincaba a tañidos
de guitarra.
(Éste y los poemas anteriores del libro "Belleza cruel")
.. me gustan tus poemas, Jorge, por su concreción, temática y precisión..
ResponderEliminar.. un saludo..
Hola Jorge, gracia por pasarte por mi blog.
ResponderEliminarCon tus versos dibujas bellísimas imágenes poéticas. Me ha gustado mucho este "capricho" dedicado a la luna.
Casí siempre, la luna se viste y desviste en mis poemas.
Un abrazo. Isabel
Sencillo y treméndamente penetrante... Sublime y delicioso...
ResponderEliminarUn placer tener tu palabra, y un honor tener tu enlace en mi blog.
Un abrazo, maestro.