Me miras como si yo fuera
para ti desconocido,
como si vieras a otro que yo no conociera,
como si yo fuera distinto al de antes,
como si ya no me quisieras.
Tu mirada me atraviesa
como si yo fuera invisible,
como si tú no me vieras.
Cuando me miras
tus ojos me hablan de una total indiferencia.
Quisiera que fueras ciega
de esa forma de mirarme
y que así, mi amor, tú ya no me vieras.
A veces duelen las miradas; pero en el amor de verdad, afortunadamente, todo queda en momentos oscuros que pasan y la vida vuelve pronto a su normalidad.
ResponderEliminarUn abrazo enorme.
Bello poema amigo. Hay miradas que dan vida y muerte. Saludos.
ResponderEliminar