El amor, aun siendo sereno, incita a cometer
pequeñas y las más grandes locuras.
Mas hay un tiempo para amar.
Después, vendrá el
momento difícil de evitar
dejar regadas las miserias,
como migajas de pan agrio y duro,
escombros y tristeza.
La rendición, el dejar las armas, ya obsoletas,
envainadas con la resignación del guerrero
derrotado por otro invencible, inexorable
y cruel, el paso del tiempo.
¡Tienes tanta razón!
ResponderEliminarEl amor a través del tiempo...
Un gran abrazo
VERSOS CON INMENSA SABIDURÍAS.
ResponderEliminarABRAZOS
gracias jorge por comentar tu eres un gran escritor
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