Aquel café
Sobre el mármol frío de sus mesas,
lápidas de “te quieros”
e historias muertas,
mi lápiz desgranaba en el papel
mi amor en la distancia.
Mis ojos escrutaban el agua de la jarra,
bola de cristal de amor brujo,
queriendo ver tu cara,
temiendo ver tu olvido en falsas adivinanzas.
Aquel café
era mi cálido refugio,
continente de nostalgias...
tu silla vacía de ti, el aire reflejando
tu mirada.
Aún flotaban tus palabras entre el denso humo...
Mi espera con el tabaco quemaba.
Te entiendo, todos tenemos ese lugar especial,ese refugio
ResponderEliminardonde entre sorbo y sorbo de café vamos desgranando
la vida. Cuando desaparece, es como si también lo hiciera
parte de nosotros.
Me alegra encontrarte aunque sea de forma esporádica.
Un abrazo muy grande y besos a tu mujer.
Marisa
EXCELENTE!!! MUY POÉTICO Y NOSTÁLGICO TEXTO.
ResponderEliminarABRAZOS
Jorge, maravilloso!!!
ResponderEliminarLo comparto.
Besos