Hoy, ¡Santo Cielo! he visto a aquella
muchacha; sí, aquella muchacha
de encantos inexplorados, hoy ya conquistados
-colonizado su bendito vientre-
pues está preñada, rotundamente preñada
-como luna llena- su capa abierta a la brisa
que la acaricia.
Solo han pasado tres años desde que la viera
por vez primera e hiciera de musa
en mi poema Belleza cruel.
Es más exuberante su belleza
ahora, y no es cruel pues ama y es amada.
Al pasar cerca de mi he quedado ensimismado;
mis ojos resbalan -con pudicia- por su grávido
talle, su semblante y sus cabellos
resplandecientes, sus pechos turgentes,
prometedores de inagotable y delicioso
néctar. Su mirada, aún inocente,
la ha fijado en mi mirar de abuelo –todavía
a la espera de serlo-
y me ha sonreído –sin conocerme- con cara
de mamá, de joven e ilusionada mamá,
con esa bendición
en su vientre de mujer.
He retirado mi mirada,
me he vuelto de espaldas, pues dos jubilosas lágrimas
han resbalado por mi rostro.
Aquella belleza, que yo presumía de cruel,
está a la espera de ser una bella mamá.
(Del poemario "Sin hacer ruido")
Querido Jorge, en tu poema
ResponderEliminarademás de belleza hay agradecimiento
a esa muchacha, a la futura
mamá de tu nieto.Tu corazón
rebosa ternura. Eres y siempre serás
un gran abuelo.
Un abrazo
Poema de una belleza que conmueve, Jorge.
ResponderEliminarGracias por emocionar con tanta ternura.
Un abrazo.
Leo
Gracias por sus palabras, hoy he recibido un hermoso regalo , me inesperado, La poeta Alma Mateos Taborda, me acaba de dedicar una poesía con mi música y ella declamando en sus 3 blogs, un regalo muy generoso. Si desea pasar
ResponderEliminarhttp://alas--azules.blogspot.com/
Gracias
Y leo en su poema una maravilla de esperanza, así que precisamente que al otro lado del océano celebran el día de la madre, usted nos habla de maternidad.
Cuando llegue ese nieto, hagámonos saber y le ofreceré la Santa Misa
Con ternura
Sor.Cecilia
EMOCIÓN Y DESCONTROL. SITUACIÓN MUY CONTRADICTORIA.
ResponderEliminarUN ABRAZO
Un hermoso y tierno poema una nueva vida que se aproxima a dar felicidad.
ResponderEliminarMuy bella entrada.
Besos feliz domingo.
Una hermosura, dulce y jubiloso
ResponderEliminarUn abrazo
¡Ay, querido amigo!: una hija es una hija y un futuro nieto es un mundo.
ResponderEliminarY si no que me lo digan a mi, abuelo empedernido.
¿Por qué será que esa mirada con que tu poema mira me parece un repaso a la situación, como queriendo cerciorarnos de que todo anda bien y que el resultado será perfecto?
Un bello brindis a la vida. enhorabuena.
Un poema muy tierno, Jorge, conmovedor en su esencia de pequeño fragmento de vida reflejado en palabras sencillas y llenas de sentimiento. Muy bonito. Un abrazo.
ResponderEliminarMe gusta mucho la emotiva ternura de este poema.
ResponderEliminarUn placer entrar en tu blog, Jorge.
Un abrazo
Hay una inmensa admiración y ternura en los versos de este magnífico poema. Me ha encntado y te aplaudo emocionada. Un abrazo
ResponderEliminarEs una preciosidad de poema, Jorge.
ResponderEliminarContagia esas lágrimas de emoción, conmueve.
Un abrazo ENORME a ti,a Carmen, a la madre,al bebé...