"… Y cuando mis ojos, cansados,
se entreguen a Morfeo,
viviré el sueño de los dioses"
Mariano Lizcano
Quisiera irme sin hacer ruido,
que sólo se oiga el aire en suave brisa,
sin ulular el viento,
y el llanto de mis hijos
-que no sea por largo tiempo-
Que haya sol o esté nublado... no importa,
los ojos tendré cerrados -una mano amiga
los cerrará, estoy seguro-
Durante algún tiempo, quizá un par de años,
se me echará en falta, más tarde, de vez en cuando,
se pronunciará mi nombre, en voz baja,
como para no despertarme,
y, buscándome, se mirará al cielo.
La nieve de un invierno borrará, para siempre,
mi nombre, borrará mi imagen; será como si
nunca, hubiera existido...nunca, jamás.
(Del poemario "Sin hacer ruído")
se entreguen a Morfeo,
viviré el sueño de los dioses"
Mariano Lizcano
Quisiera irme sin hacer ruido,
que sólo se oiga el aire en suave brisa,
sin ulular el viento,
y el llanto de mis hijos
-que no sea por largo tiempo-
Que haya sol o esté nublado... no importa,
los ojos tendré cerrados -una mano amiga
los cerrará, estoy seguro-
Durante algún tiempo, quizá un par de años,
se me echará en falta, más tarde, de vez en cuando,
se pronunciará mi nombre, en voz baja,
como para no despertarme,
y, buscándome, se mirará al cielo.
La nieve de un invierno borrará, para siempre,
mi nombre, borrará mi imagen; será como si
nunca, hubiera existido...nunca, jamás.
(Del poemario "Sin hacer ruído")
Dime, cómo dejar un silencio,
ResponderEliminary homenaje, a este sin ruido
que clama alto tu talento.
Un abrazo.
Poema que estremece, sin hacer ruido, como estremecen las cosas sencillas, Jorge.
ResponderEliminarMe gustaría irme en el mismo modo.
Un abrazo.
Leo
Tamvién yo quisiera irme de la misma forma, en el mismo sin ruido, y que el recuerdo de lo que soy, de lo que fui se desvanezca en el infinito vacío de lo que ni siquiera es olvido, porque no se olvida lo que no exisitió.
ResponderEliminarBesos
Realista y hermosa manera de enfrentarse a la muerte.
ResponderEliminarUn gran poema, Jorge.
Un beso
Poema fuerte, visceral e intenso. Sin ruido aflora tu increíble talento. ¡Excelente! Un abrazo.
ResponderEliminarEs posible irse sin ruido, lo difícil es no guardar en el corazón el eco de tu poesía. Difícil, muy difícil no conmoverse con ella.
ResponderEliminarUn abrazo. Dos.
Las huellas, querido Jorge, cuando se escriben poemas como este y otros muchos que de ti he leido, nunca se borran del todo aunque sí se van debilitando, no obstante espero que cuando nos llegue el momento y traspasemos esa muralla del soy al fui, en algún sitio nos encontremos y sigamos charlando amistosamente como lo hiciéramos camino del Albaicín.
ResponderEliminarY hablando del Albaicín, ¿para cuando tu nieto? ¿Va todo bien? Saluda a todos los tuyo, con mucho afecto de Tonia y este morenito jubilado por disfrutar ya definitivamente de todos los "Lunes al Sol" de este mundo.
Un abrazo.
Ya puedo entrar a comentar, ya era hora de que blogger me dejara.
ResponderEliminarAmigo Jorge, con ruido o sin ruido, da lo mismo, porque... ¡nunca te irás!
infinitas gracias te da esta asturiana amiga y admiradora por concedernos el privilegio de ser testigos de tus bellisimas letras nacidas del corazón de un sensible y magno poeta. Un besin muy muy grande.
ResponderEliminarBienvenido, Jorge, supongo que habrán sido unas mini-vacaciones, si es así, espero que las hayas disfrutado.
ResponderEliminarGracias por tu visita y comentario.
Un abrazo.
No hay ocasión que no venga y no me estremezca leerle,..cuando sea grande quiero ser como vos maestro,tener la facilidad de hacer sentir y de sentirme como vos,.. un beso,..Makeda!..
ResponderEliminarMi estimado Jorge:
ResponderEliminarMagnífico texto.
Creo, que la única guerra que deberíamos permitirnos, es la guerra contra nuestra extinción.
Y como sé que no existe mejor alimento para el alma que el silencio comedido, aquel que se precisa casi como un rezo. En silencio escribo: Eres genial.
Recibe toda mi estima y admiración.
Y, como no, mil besos a compartir con tu maravillosa esposa.
N.- Por favor, envía un recordatorio sobre la presentación de tu poemario.