…Y no es que ése no fuera el momento de huir,
era el lastre que arrastraba consigo.
Llevando sus recuerdos… ¿para qué otros caminos?
lo que era su tormento con él se lo llevaba.
Había un solo camino a recorrer, ligero
de peso; un oscuro túnel y una luz al final…
no tomó ese camino.
Sus recuerdos, la vida le anduvo persiguiendo,
y él se dejó alcanzar,
acariciando su, ahora, amable cara.
(De "Belleza cruel", cap.III, "De ahora y de siempre")
Me gusta mucho este poema, su ritmo, su métrica (ah, esos alejandrinos con endecasílabos), su temática. Creo que ahora puedes saber por qué me gusta tu poesía.
ResponderEliminarAbrazo
Creo que llega un momento en la en nuestra experiencia vital en el que la vida decide por ti. Podría parecer que hay mil caminos a otros ojos, pero son tus ojos los que miran, y a veces sólo ven una salida. No hay una dirección acertada, sino "la dirección"; pero aquellos que observan lo hacen con sus ojos, por eso ven otras opciones.
ResponderEliminarUn poema hermoso y triste, o no, según con los ojos que se mire.
Un abrazo.
Los recuerdos siempre nos acompañan y el único camino a seguir es el que nos deja establecer una paz al menos transitoria con ellos.
ResponderEliminarSaludos.
lastres que se amontonan y que dejan huellas en cada esquina de vida compartida...
ResponderEliminarbesitos de lux
Es que a veces las "mochilas" se nos llenan tanto que nos hacen perder el equilibrio. Precioso.
ResponderEliminarBesazo.
muy interesante su escrito... todos esos vuelcos que da la vida...
ResponderEliminarun abrazo
Al menos, tenía la compañía de su ayer.
ResponderEliminarPasado que, en ocasiones, queremos dejar bajo las aguas y otras deseamos cargar la mochila de ellos porque el futuro aparece vacío.
Un abrazote.
José no creas que yo acato reglas en mis poemas, la métrica y, menos aún, la rima; si no se rompe lo que quiero decir y cabe la palabra que quiero utilizar, pues bueno. Si me suena bien es suficientre para mí.
ResponderEliminarOtro abrazo.
Mercedes siendo muy cierto lo que apuntas, para que se sepa lo que quise señalar,
ResponderEliminareste poema necesita una explicación:
En momentos difíciles en la vida, se puede optar por mandar todo a la porra y vagabundear por el mundo.Pero te llevas los problemas y recuerdos contigo mismo; luego es una huida en falso.
Puedes optar por el suicidio ("el túnel, la luz...")
Se puede, se debe, dar cara a los problemas y vencerlos, y cuando se vencen, la vida te muestra esa "amable cara".
Un beso.
Muchas gracias, Laura por tu visita y comentario. Sé muy bien venida a este rincón.
ResponderEliminarUn beso.
Elisa, muchas gracias.
ResponderEliminarMás besos.
Paloma, exceso de peso, sí.
ResponderEliminarUn beso.
Muchas gracias, Reltih, siempre tan temprano en tus comentarios.
ResponderEliminarUn abrazo.
Esa mochila, Jesús, tan cargada, a la que se refiere el poema era mejor descargarla, como muy bien apuntas, al abismo.
ResponderEliminarOtro abrazote para tí.
Hay recuerdos que no se olvidan, que nos acompañan por siempre. Lindo leerte amigo, te dejo un beso, cuidate Jorge.
ResponderEliminarMuchas gracias, Sandra.
ResponderEliminarOtro beso para tí.
Que Lindo Poema, Jorge... Fiquei muito feliz con tua presença pra assistir meu vídeo...
ResponderEliminarVim agradecer seu comentário no Blog: SENTIMENTOS.
Até o final da semana já tem outro vídeo lá... Apareça, por favor.
Beijo
Gracias, Jacque, luego te visito.
ResponderEliminarUn beso.
Estos versos suenan muy bien, con mucha calidad. Lo felicito.
ResponderEliminarUn placer leerlo.
Muchas gracias, Salvador.
ResponderEliminarUn abrazo.
No importa el camino que tomemos, lo que llevamos dentro siempre nos acompaña. Hermosos versos.
ResponderEliminarUn abrazo Jorge
A veces el pasado se nos hace tan presente que se nos adhiere y alumbra el futuro.
ResponderEliminarUn abrazo.
Muchas gracias, Belkis.
ResponderEliminarOtro abrazo para tí.
Muchas gracias, Noray.
ResponderEliminarOtro abrazo para tí.
Oiga, joven, no interesa perder ese túnel que lleva a esa luz. Debe haber un premio importante para los que vivimos permanentemente en la penumbra y no nos asusta caminar con ánimo decidido por el tubo oscuro de la vida para alcanzar esa luz que ninguno nos merecemos pero que parece está preparada para todos. S no es así no la podríamos ver ni intuir. Un saludo amigo y poeta Jorge.
ResponderEliminarMe ha gustado lo de joven...me lo repita! jajajaja.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Fernando.
Es un placer enorme leerte, todos alguna ves caminamos en la oscuridad pero siempre nos alumbraremos con nuestra propia luz interior que es la que vale y nos guia, esa luz esta siempre aunque a veces nos veamos a oscuras.
ResponderEliminarun besito para ti y como veo que te gusto te digo me encanto su poema Joven jajajaja
Muchas gracias,jajaja; ojalá tu empeño consiguiera que me sentiera joven, pero ni por esas.
ResponderEliminarMe he pasado nuevamente por tu blog y me ha encantado tu último poema; ya te he dejado mi comentario al respecto.
Me podrías decir cómo te llamas; se me hace duro decirte Déjame ( por nada querría que lo hicieras) y Déjame un Poema es muy largo e impersonal.
Un beso.
Ay Jorge ¡que bellisima es tu poesía, me rindo y te felicito querido amigo
ResponderEliminarUn abrazo
Stella
Muchas gracias, Stella; yo te felicito por cómo eres.
ResponderEliminarOtro abrazo `para tí.