El campo inerte, los árboles desnudos,
en hileras; procesión de almas en pena...
parecen fantasmas huesudos.
La naturaleza duerme su siesta.
La niebla, voluptuoso velo, borra
la escena de noches estrelladas,
de soleados y crudos días de invierno.
El silencio todo lo invade, el arroyo calla...
el agua se detiene; está helada.
Sólo se oyen los gritos lastimeros del viento
y el aullido del lobo, reclamando,
voraz, su tajada y, a su loba,
la cópula acostumbrada.
Las pocas casas del pueblo
se dibujan en la loma del cercano monte.
El humo de las chimeneas con el viento corre;
la única calle está desierta; ni personas ni bestias.
Y esa calle, en su corto recorrido,
muere frente a una puerta enrejada, medio abierta,
medio cerrada que deja ver
unas hierbas altas, doblegadas al viento...
Una cruz, de hierro oxidado, encima de un muro de barro;
cuatro paredes... un pequeño rectángulo
que cobija unas tumbas y unos nichos...
a cual más abandonados.
(De "Belleza cruel", cap.III, "De ahora y de siempre")
Que Lindo Poema. Obrigada querido amigo, por visitar meu Blog: SENTIMENTOS e deixar seu comentário.
ResponderEliminarEu prometo não incomodar mais com meus convites... mas tenho certeza que tu vais me visitar sempre, gosto de sua presença vendo meus vídeos.
Te espero sempre, volte sempre pra visitar.
Beijo
Excelente poema, Jorge, ataviado de admirables coordenadas líricas. Me gusta mucho.
ResponderEliminarUn abrazo.
Luis.
Extraordinario poema, Jorge.
ResponderEliminarHa sido todo un lujo conocer tu espacio.
Tantas veces he tenido esas mismas sensaciones que tan magistralmente describes en tus versos, al pasar por un Camposanto.
Se siente en su paz de forma brutal la vanalidad de tantas cosas que nos preocupan a diario.
Un abrazo
Excelente. Has dibujado el sonido del silencio en el camposanto.
ResponderEliminar¡Qué belleza!
Un abrazo
Jorgeee..!!
ResponderEliminarpaisajee que late en las letras que tu arte dibujaa..!!
con voss..leer..es..disfrutar y aprenderrr..!!
gracias por permitirloo...!!
mi afectoo enterooo..!
Un poema muy triste, y a la vez precioso. He visto ese campo santo como si estuviese frente a mí.
ResponderEliminarUn abrazo.
unas imágenes muy bien logradas. un escrito de mucha altura.
ResponderEliminarun abrazo
Tétrico paisaje. Dios mío, qué solos se quedan los muertos...
ResponderEliminarCaminito de la reja
ResponderEliminarque guarda almas de tanto...
de tanta vida pasada,
y tanto recuerdo santo.
Jorge:
Son espacios donde suena el silencio. Un día tengo que ir a un cementerio abandonado, puede ser que la musa salga y...
Abrazotes.
PD. Imposible acudir a Libertad, 8. De esos días "touché".
Muchas gracias, Luis, me alegro mucho de que te haya gustado.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Muchas gracias, Amaya, por las palabras tan amables que me dedicas. Serás bienvenida cuantas veces gustes visitarme.
ResponderEliminarOtro abrazo para tí.
Muchas gracias, Noray; celebro que te haya gustado.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Gracias, Mercedes, siempre eres muy amable conmigo.
ResponderEliminarUn beso.
Muchas gracias, Jacque; siempre que pueda me tendrás visitando tus bellos vídeos; es un disfrute para la vista y los sentimientos hacerlo.
ResponderEliminarOtro beso para tí.
Una alegría tenerte por aquí Gogo, siempre tan generoso y artista manejando el verbo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Muchas gracias, amigo Reltih. Me alegran tus palabras.
ResponderEliminarUn abrazo.
José, muchas gracias por tu visita y comentario tan a propósito; un lujo ese broche de Bécquer en mi humilde espacio. Muchas gracias, José.
ResponderEliminarJesús, pues me gustó mucho, Carlos Aganzo. Estuvimos un ratito con Carmen.
ResponderEliminarGracias por tu visita a mi blog.
Un abrazo.
Vos sos un maestro,y yo me inclino ante tales versos...ante las imágenes que en mi cabeza se recrean.,siempre es un placer leerle,un día quiero escribir tan bello...Un beso a Coco..y a vos con respeto
ResponderEliminarEres tan poeta que consigues hacernos llegar los sonidos del viento, el frío que hiela la sangre, la soledad y el abandono, con la descripción que haces con tus versos. Por unos minutos...hemos estado delante de esa reja entreabierta...
ResponderEliminarMi admiración.
Un beso.
¡Hola, Makeda, cuánta generosidad! eres muy amable conmigo.
ResponderEliminarUn beso también para tí.
Muchas gracias, Amelia, por tus generosas y bonitas palabras.
ResponderEliminarAntes de publicar este agradable comentario tuyo, me he pasado por tu blog y me ha encantado, ya te lo he dejado dicho.
Un beso y muchas gracias.
Poeta amigo:
ResponderEliminarUn gusto pasar por aquí y apreciar tus excelentes textos.
Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,
Frank.
Gracias, Frank, poeta amigo.
ResponderEliminarAbrazos para tí.
Cuando ya todo ha sido,
ResponderEliminarel silencio se apodera
del olvido.
Un abrazo fuerte
Muchas gracias, Marisa, por tu visita y esas bonitas y atinadas palabras.
ResponderEliminarOtro abrazo para tí.
Consigues que las palabras por sí solas creen la atmósfera del valle de los muertos.
ResponderEliminarUn abrazo
Muchas gracias, Ángeles, te agradezco tu visita y comentario.
ResponderEliminarOtro abrazo para tí.
Oi amigo. Bom Fim de Semana
ResponderEliminarBeso
vengo desde el blog de Ruffino, que gusto pasar por aca, exelente poema, calandome en los huesos.
ResponderEliminarlapuntadelicebergcr.blogspot.com
saludos
poeta costa rica
Te deseo lo mismo para tí.
ResponderEliminarOtro beso.
Guisela, muchas gracias por tu visita y por tus bonitas palabras.
ResponderEliminarUn abrazo.
Aunque ande un poco perdido por el trabajo, el cansancio y las muchas historietas de la vida, te sigo en cuanto puedo.
ResponderEliminarYa sabes: un admirador, un amigo.
Abrazos.
Enrique
Gracias, Enrique, por tu visita. También te sigo visitando, aunque deje comentarios en pocas ocasiones.
ResponderEliminarOs deseo que os vaya todo muy bien.
Un abrazo.