Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

martes, 6 de junio de 2017

La luna nos besaba

Y venías,  corrías, hacia mi,
cual chiquilla alocada,
mojada con la lluvia,
vestida y desnuda,
tus ropas desposadas con tu piel,
tus cabellos cascadas en tu cara.
Tus pies, traviesos y desnudos,
salpicaban agua sobre agua.
Mojé tus labios con los míos,
succioné tus abiertos poros,
lo ardiente que tu cuerpo desprendía.

Las nubes se quebraban en diluvio,
la luna nos besaba.

viernes, 26 de mayo de 2017

Voy a ir publicando en el blog los poemas de mi tercer poemario, en el mismo orden.

Capítulo I, Siempre el amor.

Atardecer del alma


Hola espejo, brumoso y viejo amigo.
Miro tus ojos, tu frente, arañada
por la poderosa zarpa del tiempo.
No te conozco.  Me habla de ti tu alma.

¡Cuántos sueños, cuántas ilusiones en objetos
perdidos! ¡Cuánto tiempo malogrado!

Falaces amores, juguetes rotos,
desatadas pasiones.
Noches en desvelo, esperas cada madrugada.

Pero... llegaste tú,
mujer, amor y entrega;
caricias y pasión,
gritos en el vientre.
Fuiste el gran rescate
que yo temí imposible.

domingo, 30 de abril de 2017

Monólogo de la Parca


“He estado siempre contigo, a tu lado, y tú  siempre
sin enterarte,
sin darte por enterado, sin hacerme caso,
tal vez, coqueteando conmigo. ¡Y mira que,
muchas veces, parecía que a seguirme estabas
empeñado...! Cualquier hora para ello era buena,
nada hacías por evitarlo
Quizá preferías la oscuridad de la noche...
¡Claro, seguro!
Muchos kilómetros a velocímetro plano,
con muchas copas de más. Aquella situación
con aquel loco airado, él con cuchillo en la mano...
y… ¡ punzando tu cuello!
Sí,  muchas veces me has tentado, has tentado tu 
suerte, y…mira,  has salido bien parado”


jueves, 20 de abril de 2017

Jorge, Martín, Adrián...

                                                                   A mis nietos

Hoy, un muchacho, de unos veintitantos
años, por su faz y su talle,
me ha hecho imaginaros a una edad
que no os veré, no os podré ver.

He sentido una extraña visión; le he puesto vuestra
cara, ya, adulta, os he disfrutado de mayores
porque, por un momento, he pensado que eras tú,
Jorge, tú , Martín, tú, Adrián.

No, no me he esforzado, en absoluto,
pues así te veo, os veo, veces y más veces,
a mis nietos, en la distancia, en ésa,
para mí inaccesible, a la que no llegaré.

De algo que ya no viviré, he sentido nostalgia.

martes, 11 de abril de 2017

Entonces...

Entonces... yo era un niño más, 
asomado a mi ciudad, a sus ruinas.
Mis ojos, inocentes, como los de los niños,
solo llegaban a ver casas hundidas, “rotas”,
como si hubieran estado así toda la vida.

Algunas, que mantenían sus muros en pie,
los  cristales  de  sus ventanas hechos pedazos.
Dentro, espacios huecos, a la intemperie, invadidos
por la maleza, ocultan la tragedia.

Los tiestos con plantas secas, marchitas,
a juego con todo lo de su entorno
Las calzadas de las calles de tierra rojiza...

Los mayores, la mirada baja. Algunos, muchos,
la familia y el alma destrozadas.

Los inviernos eran de crudo frío,
dentro y fuera de las casas...
más frío con estómagos vacíos,
silenciando, con dolor, sus quejidos.

La guerra había pasado y se notaba su huella
de canalla, sangrienta, cruel,
y destructiva fiera.
  

miércoles, 22 de marzo de 2017

DÍA MUNDIAL DEL AGUA

¡Oh, agua!


¡Oh, agua
-lluvia, rocío, hielo, granizo, nieve-
variopinto ropero vistes!
Jinete a caballo de las olas encrespadas.

Fría y enigmática dama, de vaporoso
y sutil velo, el de las grises nieblas.
Espeleóloga tenaz
y penetrante en los abismos
de la tierra, la amante de la ninfa.

Te cuelgas de las elevadas cimas,
con tu capa de armiño,
juegas con las nubes, las acaricias,
las horadas.

Saltas, te precipitas, cantarina,
por laderas y hondonadas.
Socavas hoces, diseñas las cuevas,
con estalactitas y fantasiosas
arquitecturas en calizas tierras.

Grotesca profanadora de tumbas,
lames, necrófaga impúdica, cuerpos
putrefactos
babeando limos infectos y viscosos…

…y surges, inocente y pura,
al manto de la tierra,
con caricia húmeda.

En los amaneceres perlas flores,
con fulgores diamantinos.

Irisas el cielo, los campos; les prestas vida.

Sacias, agua, el ansia de los sedientos,
con tu caída suave y armoniosa,
o los siembras de muerte
con olas gigantescas y voraces.

Ocupas de azul el globo, y tu obstinada ausencia
viste de sequía los campos,
arrasa la capa verde,
y la convierte en  zona estéril, muerta.

Agua, en las nubes, los ríos y mares

tu singladura vuelve a empezar.

sábado, 11 de marzo de 2017

Trenes con fatídico destino



                                                                11 de  Marzo, en la memoria;
                                                                a todas sus víctimas.

Portadores, sin almas ni semblantes,
de cargas explosivas.
Urdidores y cómplices asesinos.
Trenes en raíles, en vías
paralelas que convergen en muerte.

Conjura de odio, ambición y venganza.
Tramado de mentiras y traiciones,
teléfonos móviles
y miembros sangrantes.

Gritos confundidos con más gritos.
Cuerpos desmembrados,
rotos, desangrados.
Vagones de ilusiones rotas,
de vidas acabadas.

Carroñeros, de utópicas naciones,
sobrevuelan, en círculos, sobre tierras y almas
que no les pertenecen...
Sus graznidos quieren silenciar
sus bombas y disparos, asesinos
y traidores.

España, las dos Españas, con abuelos muertos
por ambas,
hoy ya rota, en mil pedazos, por la generosidad
del que da lo que no le pertenece.
Sueño de unos, pesadilla de todos.




lunes, 27 de febrero de 2017

El reloj a(na)tómico


El amor, aun siendo sereno, incita a cometer
pequeñas y las más grandes locuras. 
Mas hay un tiempo para amar.

Después, vendrá el  momento difícil de evitar
dejar regadas las miserias,
como migajas de pan agrio y duro,
escombros y tristeza.

La rendición, el dejar las armas, ya obsoletas,
envainadas con la resignación del guerrero
derrotado por otro invencible, inexorable
y cruel, el paso del tiempo.
 

viernes, 10 de febrero de 2017

Amor caduco



El amor es un templo,
en él solo tu imagen.
Devoto fue de ese templo y el tiempo
le arrojó de él.

Ya no te llegan sus besos,
tu abrazo ya no es húmedo,
y sus palabras no logran
tu sonreír de entonces…

Este amor caduco,
que les hiere y les mata,
les aleja y les anula,
les enfrenta y les afrenta,
les achica, les denigra,
no es pesadilla pasajera,
no tiene solución, no tiene cura.

A la locura ha de llevarles,
les lleva a un infierno en vida,
sin olvido y  posible salvación



viernes, 3 de febrero de 2017

¡Quién pudiera volver atrás!



El amor es joven y apasionado.
Ilusión, esperanza, vigor...El amor huye
de la razón, y se precipita en la atracción.

Cuando pasan los años, torna en  dulce, tranquilo.
Y, como si un río fuera, muda el nombre, cambia
a cariño, amor y añoranza de algo que no
podrá volver jamás.

El amor lo puede todo cuando quien lo siente
puede más   ¡Juventud, fugaz estadio,
quién pudiera volver atrás!


viernes, 20 de enero de 2017

Una tarde fría, muy fría...

Hace un frío intenso, importado
por vientos del Norte. Hiela ríos, fuentes,
mentes e ideas. El corazón también hiela…

Una señora, sola, en medio del bulevar
y de la tarde inhóspita, con bastón en mano,
empuñadura en plata, y abrigo de visón,
reparte migas, trozos de pan a innumerables
palomas. Las sonríe, casi juega con ellas,
se entretiene y divierte.

Un crío, flaco, apenas en mangas de camisa,
va rápido hacia las palomas
que, asustadas y veloces, levantan el vuelo,
Él se agacha a recoger algunos trozos de pan.
Se lleva uno, con avidez,
a la boca, de morados, congelados, labios.

La señora ha levantado,  con furia, el bastón
 y golpeado la famélica, huesuda, espalda,
mientras, histérica, grita: “No les robes pan
a mis palomas”, e intenta repetir el golpe.
El muchacho lo evita y, mascullando, 
tal vez, un taco, se aleja.

Las palomas tornan con la vieja, quien, sonriente,
encantada, saca más pan de una bolsa y lo echa
sobre el  glacial suelo . Una tarde fría, muy fría...
me quedo helado y quedo, sobre todo, indignado.
Dudo unos momentos, mas... opto por alejarme.


 

martes, 10 de enero de 2017

Las puertas del tiempo


 

Las puertas del tiempo se han cerrado tras de mí.
Algunas con leve chasquido, otras con portazo
feroz. Así han ido pasando los años…

¡Qué vértigo mirar hacia atrás! Fotos olvidadas
en un cajón, imágenes,  apenas reconocibles,
de un yo, que ya se fue.


Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo