Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

viernes, 25 de noviembre de 2016

HOY, 25 DE NOVIEMBRE, "DÍA DE LA NO VIOLENCIA CONTRA LA MUJER" Y CONTRA SUS VILES Y COBARDES ASESINOS

Maltrato

Siempre, a cualquier hora, fuera del día,
de la noche, empezaba a tronar la misma voz,
escupiendo alcohol, cascada rota,
trallazos de metal contra metal.
Al lado de nuestra casa el infierno,
habitaba el diablo; así de cruel y sanguinario.
Golpes de objetos contra las paredes,
contra el suelo,
vidrios rotos, sollozos, lamentos confundidos
con quejidos, gritos y más sollozos.
Más golpes, blasfemias, quejidos.

Luego, después del terror de los gritos,
el terror, más profundo e incierto, del silencio...
Mirábamos a la pared, que nos separaba,
queriendo adivinar,
buscando la silueta
de aquella pobre e infeliz mujer,
suplicando que aún no yaciera muerta.

Él había cerrado con un portazo
la pesada puerta, con sus pasos alejándose
se iban silenciando sus maldiciones.
Tenues ayes nos confirmaban supervivencia,
de una amarga, desesperanzada y muy cruel vida.

Un día, después de los golpes, al final, no hubo
más lamentos, ni sollozos, ni ayes... Sí silencio;
un silencio denso, rasgado
por la sirena de ambulancia, ya innecesaria

viernes, 11 de noviembre de 2016

Abyectos, abominables (II)

De cuán miserable es este despiadado mundo,
de la maldad que en él habita,
nos hacen conocer los telediarios.

No hay día que no hablen de, no una
sino muchas atrocidades.
Guerras, masacres,  huérfanos desvalidos, éxodos
ingentes, hambres, violaciones que se producen
en el olor, las explosiones de las contiendas.

Pero en el silencio de la paz, de esta "paz nuestra" 
quiero gritar al mundo, acusar quiero,
lanzar un indomable grito de rebeldía
contra esos canallas, abyectos y abominables
que atacan a seres indefensos, inocentes,
¡hasta con bebés se atreven!  tal es su vileza,
tal es su alevosía  E, insaciables
de sus infamias, las graban para su placer
y  el de otras mentes de repugnantes criminales,
también irrecuperables.

Y... como son "conscientes que hacen mal,
pero no lo pueden evitar" hay que extirpar
esa mala hierba, ese siniestro daño.
No basta con encerrarlos, aunque de por vida
sea, pues se pueden escapar a esa condena.
Y, aun a pesar de estar yo siempre en contra
de la pena capital,
bien claro tengo que sus vidas, haciendo daño,
tan gran daño, no son para vivirlas,
no merecen ser vividas.
Porque el dolor, una lágrima de un niño vale

más que miles de esas vidas.

Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo