Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

martes, 6 de diciembre de 2016

Hombre contra hombre

Edad de piedra, edad de los metales,
bomba atómica; era de los neutrones...
En las cavernas con hacha de sílice,
en el búnker un pulsador...
así de fácil: los muertos, por miles.

Tierra, este ser que te habita,
que te estudia y te maltrata,
que pone leyes, dice, para mimar tu vida,
es el maligno hecho persona;
no temas mal desde otros mundos.

Los mares los expolia,
los desvalija, de pequeñines y ballenas,
con redes y artimañas.
Y, con sus matanzas, el agua de sangre tiñe.

Los bosques asesina,
primero, con fuego, luego, con fiera guadaña...
y su hábitat, indefenso, languidece y muere.

Tu cielo es menos azul,
menos entero, más toxinas, más agujeros;
menos frío, menos hielo.

Volcanes escupiendo sus azufres,
terremotos, tsunamis, inundaciones, la ira
del huracán. Tus entrañas arrojan su bilis,
contenida, de tanto dolor y tanto daño.

Pasamos por todas las historias, las antiguas,
las contemporáneas, da lo mismo;
es el tiempo que pasa,
Lo que en ellas se cuenta son las guerras, la muerte.

Y siembra el terror de pueblos enteros,
niños, ancianos, mujeres, huyen del exterminio,
buscan paz, cobijo y pan.

Tiempos de liposucciones, masajes,
dietas, delicatessen;
se tira comida al mar, se destruye.
No solo matan las armas, el hambre
ocasiona más muertes. Opulencia,
pobreza, miseria, injusticia.

No será la invasión desde otros mundos
la que pueda acabar, Tierra, contigo.
Cuídate del hombre, con su codicia,
con su miserable y gran ambición,
será tu mayor, perverso, enemigo,
tu estúpido y definitivo exterminador.

Asusta mirar el mapa.
Pobre mundo...
¡Qué mundo éste, más pobre!

viernes, 25 de noviembre de 2016

HOY, 25 DE NOVIEMBRE, "DÍA DE LA NO VIOLENCIA CONTRA LA MUJER" Y CONTRA SUS VILES Y COBARDES ASESINOS

Maltrato

Siempre, a cualquier hora, fuera del día,
de la noche, empezaba a tronar la misma voz,
escupiendo alcohol, cascada rota,
trallazos de metal contra metal.
Al lado de nuestra casa el infierno,
habitaba el diablo; así de cruel y sanguinario.
Golpes de objetos contra las paredes,
contra el suelo,
vidrios rotos, sollozos, lamentos confundidos
con quejidos, gritos y más sollozos.
Más golpes, blasfemias, quejidos.

Luego, después del terror de los gritos,
el terror, más profundo e incierto, del silencio...
Mirábamos a la pared, que nos separaba,
queriendo adivinar,
buscando la silueta
de aquella pobre e infeliz mujer,
suplicando que aún no yaciera muerta.

Él había cerrado con un portazo
la pesada puerta, con sus pasos alejándose
se iban silenciando sus maldiciones.
Tenues ayes nos confirmaban supervivencia,
de una amarga, desesperanzada y muy cruel vida.

Un día, después de los golpes, al final, no hubo
más lamentos, ni sollozos, ni ayes... Sí silencio;
un silencio denso, rasgado
por la sirena de ambulancia, ya innecesaria

viernes, 11 de noviembre de 2016

Abyectos, abominables (II)

De cuán miserable es este despiadado mundo,
de la maldad que en él habita,
nos hacen conocer los telediarios.

No hay día que no hablen de, no una
sino muchas atrocidades.
Guerras, masacres,  huérfanos desvalidos, éxodos
ingentes, hambres, violaciones que se producen
en el olor, las explosiones de las contiendas.

Pero en el silencio de la paz, de esta "paz nuestra" 
quiero gritar al mundo, acusar quiero,
lanzar un indomable grito de rebeldía
contra esos canallas, abyectos y abominables
que atacan a seres indefensos, inocentes,
¡hasta con bebés se atreven!  tal es su vileza,
tal es su alevosía  E, insaciables
de sus infamias, las graban para su placer
y  el de otras mentes de repugnantes criminales,
también irrecuperables.

Y... como son "conscientes que hacen mal,
pero no lo pueden evitar" hay que extirpar
esa mala hierba, ese siniestro daño.
No basta con encerrarlos, aunque de por vida
sea, pues se pueden escapar a esa condena.
Y, aun a pesar de estar yo siempre en contra
de la pena capital,
bien claro tengo que sus vidas, haciendo daño,
tan gran daño, no son para vivirlas,
no merecen ser vividas.
Porque el dolor, una lágrima de un niño vale

más que miles de esas vidas.

lunes, 31 de octubre de 2016

Cementerio Sacramental de San Justo

hoy, Domingo, 12 de Diciembre de 2010.  (Reposición)



Hoy los muertos estaban menos solos.

Un ramillete de bellas y enlutadas damas,

graciosas ellas, en su vestir de negro y arte, en

su decir poético, con maestro de sobrio

porte, con capa, bastón y chistera,

han roto el silencio entre tumbas, nichos, panteones

y cipreses, apuntando al cielo -sus raíces

al misterio, a las tinieblas, dominios

de la muerte-

Han dejado sus versos, sus rosas y respeto

al frío de las losas, adornadas

con nombres notables: Bécquer, Campoamor

Espronceda, Hartzenbush, Larra...

Los versos emanan frescos, como si hoy fuera ayer,

en su actualidad eterna .

Los aplausos han hecho eco, como batir de alas,

frente a los muros que cobijan nichos...

Enhorabuena

A Fernando Sabido, Ángeles Fernangómez, Antonia Bocero, Juana Vázquez Marín, Laura Gómez Recas, Luz Macías, Marisa Peña, Rosa Silverio, Verónica Aranda y Zhivka Baltadzhieva.

jueves, 6 de octubre de 2016

Los últimos pasos

Y cuando el fin de mis pasos
por el polvo de los caminos haya llegado,
de mi semblante elegir,
para vuestro recuerdo,
las mejores de mis sonrisas,
con mi amor, a vosotros dirigidas.

No digo que olvidéis las muecas
de los malos ratos, pues la vida de las unas
y de los otros se enriquece.
Mas priorizar en la memoria los buenos tragos,
ello os otorgará más amable sensación
y recreo más grato.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Enjambre y globalización

Enjambre

Enjambre y Globalización
(De lo sucedido en la vida real)

Como no hace muchos años, han venido, a nuestra casa de campo, unas señoras aladas
que no nos hacen demasiada gracia.
Es un enjambre de abejas.
Se han alojado en la cámara de ventilación del tejado. Se cuelan por un agujero existente en la fachada.

La verdad es que no nos molestan demasiado. Como muchos obreros, con el alba,
salen a su cotidiano trabajo, y hasta el anochecer no regresan, éso si,lo hacen en tropel, y tienen que hacer vuelos de aproximación hasta que la entrada está despejada.
Algunas caen, aturdidas, al suelo, quizá, extenuadas, golpes de calor, o vaya usted
a saber, ¿algún infarto?

Ya digo, no molestan demasiado, pero las ventanas de esa fachada, a las "horas punta", las mantenemos cerradas, no sea, que "okupen" alguna habitación y nos echen de ella.

Me he asomado al libro gordo de Petete que es Internet y he escrito “enjambre de abejas”.
Han salido multitud de epígrafes. He visitado algunos y he visualizado algún vídeo.
Y hubo uno que me llamó la atención, por la rápida respuesta, no más de 24 horas,
que prometían en su actuación, y servicio gratuito, con alguna voluntaria compensación económica, como mantenimiento de su altruista labor, así como delicada, para evitar
estrés a las abejas
Me pareció justo; ellos rescatan el enjambre y lo implantan, adecuadamente, en colmena.
                                                                                                                 
Me dirigí rápidamente, a su correo electrónico, única dirección facilitada, explicando el caso.
También su respuesta fue rápida:

Hola Jorge:

Lo siento, pero RescateAbejas de momento sólo opera en la región Metropolitana (Santiago de Chile).  Te recomiendo buscar ayuda con algún apicultor de tu zona.

Saludos cordiales,



sábado, 24 de septiembre de 2016

Septiembre

 

El calendario dice que ha llegado el otoño,
y no el ya cansino sol, que lo niega.
Sin embargo los días son más cortos
y los árboles lloran su tristeza.

"-Y... ¿por qué los años se cuentan por primaveras?-"
Era una de las preguntas que un niño,
de escasas primaveras, con carente experiencia,
me hacía, atropelladamente,
ávido de saber.
"-Será porque  la primavera es luz,
belleza, promesa, vida. Y así
se cuenta tu edad... mas
no la mía, que podría contarse
en otoños-" yo le contestaba.
Un -"bueno, sí" -me replicó, quizá,
no muy satisfecho con mi respuesta-

Primavera, magnífica explosión de la vida.
Su "Yin" -su opuesto- es el otoño, principio
de la oscuridad - se acorta el día
y la vida se acorta -
amenaza de las tinieblas, letargo y muerte.



jueves, 30 de junio de 2016

La luna nos besaba

Y venías, corrías, hacia mí,
cual chiquilla alocada,
mojada con la lluvia,
vestida y desnuda,
tus ropas desposadas con tu piel,
tus cabellos cascadas en tu cara.
Tus pies, traviesos y desnudos,
salpicaban agua sobre agua.
Mojé tus labios con los míos,
succioné tus abiertos poros,
lo ardiente que tu cuerpo desprendía.

Las nubes se quebraban en diluvio,

la luna nos besaba.

jueves, 26 de mayo de 2016

23 de Junio de 2007. Noche de San Juan

 Los invitados ya se han retirado.

Sobre el suelo, debajo de las mesas,
aparecen, inertes, algunas servilletas.
labios rojos, prometedores,
impresos en ellas
y tapones de botellas de cava.

Mas la boda no ha terminado

Al fondo, es una dulce melodía
que llama mi atención.
Mis pasos, sin darme cuenta,
me han mudado a una estancia recoleta.

En el centro, los novios
bailan, apenas se mueven,
no sé si ni siquiera oyen la bella canción
 “Is this love” su favorita.

Y no cesan de mirarse a los ojos,
con dulce e interminable sonrisa,
como preguntándose
“¿Esto es amor lo que estoy sintiendo?”
y sus ojos contestan
“Esto debe ser amor”

Helena, bella, hoy más que nunca,
embellece, aún más,
su vestido blanco, de novia.
Eduardo embelesado,
plenos sus ojos del amor
que envuelven sus brazos.

Las dulces notas, revoltosas, revolotean
entres sus apretados cuerpos,
dejan en sus labios
el exquisito néctar del amor,
en clara luna y noche hechizada de San Juan.

Les dejo solos.




miércoles, 6 de abril de 2016

Defensores de nada y menos de la Sanidad pública,

Apenas llaman la atención,
es que ya
nos tienen acostumbrados
a sus fanfarrias y mentiras,
pues así llevan varios años.

Son los liberados,
estómagos agradecidos
huestes con cayados,
que nunca han trabajado.
Chillan, escupen sus maldades,
y, aunque viejos, el odio
les da las energías.

A mí, como a otros muchos,
me molestan todos los días
con viejas notas, rotas por la ira.
Vociferan consignas
que un barbudo cano,
de vez en cuando,
les propicia en folios
manchados por algunas líneas.

Es su quehacer cotidiano.
Así cumplen con su amo,
su sindicato,
su sustento de toda la vida,
el renacer de tropelías,
como hijos mal criados.


martes, 8 de marzo de 2016

Maltrato


                                               A todas las mujeres víctimas

                                                                       de celos y desamor.

Siempre -a cualquier hora, fuera del día,
de la noche- empezaba a tronar la misma voz,
escupiendo alcohol, cascada rota,
- trallazos de metal contra metal-
Al lado de nuestra casa el infierno,
habitaba el diablo; así de cruel y sanguinario.
Golpes de objetos contra las paredes,
contra el suelo,
vidrios rotos, sollozos, lamentos confundidos
con quejidos, gritos y más sollozos.
Más golpes, blasfemias, quejidos.
Luego, después del terror de los gritos,
el terror, más profundo e incierto, del silencio...

Mirábamos a la pared que nos separaba,
queriendo adivinar,
buscando la silueta de aquella pobre mujer,
pidiendo que aún, ya, no estuviera muerta.
Él había cerrado, con un portazo brutal,
la pesada puerta, con sus pasos alejándose
se iban silenciando sus maldiciones.
Tenues ayes nos confirmaban supervivencia,
de una amarga, desesperanzada y vida cruel .

Un día, después de los golpes, al final, no hubo
más lamentos, ni sollozos, ni ayes... sí silencio;
silencio denso, rasgado por una sirena
de ambulancia, ya innecesaria.


 (Reposición)







martes, 19 de enero de 2016

Ayer, Lunes, el día más triste.
EN MEMORIA
                                                                         
                                                                           Perdóneseme el atrevimiento,
                                                                           pues el dolor y el amor no saben de pudor.
                                                                         
Para mi lo fué. Se cumplían treinta y séis años que una larga intervención quirúrgica terminaba con la vida de uno de los seres más queridos por mí; mi padre. Se nos dieron garantías de éxito, “nada que temer”. Apenas nos despedimos de él cuando entraba en quirófano, un viernes de dolor. Se iba con sonrisa cariñosa y enigmática.¿Sabía lo que iba a ocurrir?

De madrugada oímos voces nerviosas solicitando sangre, carreras por pasillos interiores, nervios…
y a nosotros  nos invadió el miedo de que ocurriera algo que no esperábamos;se nos garantizó éxito por el cirujano.

Horas interminables, silencio. Nos  dicen que pasemos solo dos a la UCI; mi madre en primer lugar,
Al poco tiempo sale descompuesta. Entro en aquella sala del horror, mi padre roto por dentro, cables tubos máquinas, su cara reflejo del dolor más intenso. Le tomo una mano, la más libre, la retira con quejido y rostro transido de dolor. No puedo reprimir un llanto que arroja mis lágrimas a sus hombros descubiertos. Le lleno su frente de besos, besos suaves reprimidos por no hacerle posibles daños. Mis besos son los últimos. No me lo creo. Me mareo, náuseas contenidas.
Salgo, mi familia, mi madre y hermanas, entre abrazos, soportamos incrédulos el desamparo. Nos quedamos solos, huérfanos de nuestro amado padre.
A las siete y media de la mañana, de un Sábado negro,salíamos del hospital.
Y ese Sábado negro, mi mujer cumplía años. Una vez más la grotesca y cruel muerte empañaba la alegría de mis ya cansados ojos.

Hoy, la distancia en tiempo, me recuerda, con nostálgica sonrisa, aquella frase repetida por mi hijo Eduardo, el menor:
“No te ayas abeito, está pibido” mientras extendía sus bracitos, intentando evitar que mi padre salíera de nuestra casa.

Y hoy, también, una vez más, con alegría y gran nudo en la garganta, felicito a Carmen, mi mujer, por su nuevo cumpleaños, uno más, y muchos más que cumplirá, así se lo deseo.

Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo