Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

lunes, 24 de marzo de 2014

Es mi deseo...


Que la luz de tus ojos ilumine,
sin tardanza, tu mirada,
que renazca tu sonrisa,
que quede en tus labios albergada,
que citar mi nombre
sea para ti como un beso trémulo.

Que las aguas de Leteo no te invadan

viernes, 21 de marzo de 2014

Treinta y tres años


que el asalto al Congreso, con los tiros de intimidación al techo,  y las cadenas de los tanques pisando las calles, no pudieron con nuestra casi estrenada democracia, tan vulnerable como el latido del corazón de un recién nacido.
Otro hecho que siempre quedará inscrito en los anales de nuestra Historia,  con el plomo de las más de treinta balas en la bóveda y techo del Congreso
Se acababan de sentir los primeros soplos del aire fresco, de Libertad,  aun con el frío y sordo murmullo de los sables.
Fueron tiempos difíciles. Los estertores de Franco reclamando su “atado y bien atado” aún no se habían apagado y varios acontecimientos hicieron resucitar aquella frase, quizá, viéndola como una pretensión inútil.
La ultra derecha había recibido, como una bofetada, el regreso de los vencidos.
En el año 1976 las Cortes franquistas se deshicieron.
Por otra parte, los años 70 y los recientemente iniciados 80 fueron, especial y cruelmente, golpeados por la mano asesina de ETA.
Tres circunstancias  que hicieron crecer el malestar y muchos pidieron “un golpe de timón”…
Sí, aquel “atado y bien atado” se había quedado, en muy poco tiempo, en solo una frase que remordía la conciencia de los más afines al Movimiento.
No cupo la menor duda de que ese “golpe de timón” se convirtió en un malogrado golpe de Estado; malogrado porque, quizá, el pueblo español no lo apoyara.
Felicitémonos por ello, y hagamos votos porque renazca aquella unidad, patente y tan valiosa en aquellos momentos, y hoy, por desgracia, tan deteriorada, en situación, también, muy compleja  y apurada.
Y no olvidemos, que nuestro garante es el respeto a la Constitución y, lo más importante, su fiel cumplimiento.


miércoles, 12 de marzo de 2014

Diez años y un día


La muerte, madrugadora y ávida de sangre,
aliada con secuaces sin bandera
ni puños conocidos, a día de hoy,
pero, seguro, sin almas ni entrañas,
marcó para siempre esta fecha.

Aquel día durante pocas horas, muy pocas,
la tragedia haría olvidar rivalidades,
nos hermanaría  en el dolor, los ayes, lágrimas.
A los pueblos los une la tragedia...
Pareciera que todo fuera a cambiar.

Pero, como si fueran buitres agazapados,
pronto extendieron sus alas sobre los cadáveres,
sus despojos. Acudieron al olor
y color de la sangre. En la gran confusión de
"tantanes" modernos, SMS y consignas,
se dieron su festín, exigiendo lo imposible,
entre graznidos acusadores, sin respetar
silencios que se debieron respetar.

Después de aquellos malditos días, todo cambió,
cambió de distinto modo.
Una década perdida, a poco, 

con un mirar hacia atrás, la torpeza y el rencor.

Hoy, 11 de Marzo, piden, se pide unidad,
Un “ingenuo”: "hoy toca unidad" a toro pasado.
Han pasado diez años y un día,
demasiado tarde ya.




Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo