Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

jueves, 27 de junio de 2013

La computadora


 De aburrida y árida  tildaba
a la dueña y señora del mundo:
la Informática.
¡Cuán equivocado estaba!

Hace poco tiempo,
unos años apenas,
abandoné los miedos y mis propios engaños.

Empecé a hacer pinitos, algún que otro trabajo,
un solitario, a veces, y,  cómo no, poemas
en la pantalla dejé reflejados.

Como os he dicho, de eso hace unos pocos años,
y ahora aquí estoy, usando mi teclado.

Si Cervantes o Lope de Vega
lo hubieran usado,
estanterías bastantes no habría en el mundo
para almacenar tanto tesoro...

Ah! pero... ¿qué es lo que digo?
¡qué desatino! en un  simple CD
muchos poemas archivo.

 

domingo, 23 de junio de 2013

Noche de San Juan (Brisas)

 Una fresca brisa ondeaba sus cabellos
con lento movimiento, acariciaba sus senos
con el leve tremolar de su vestido,
se deslizaba suave, como la noche,
como de amor dormido.

Traía  aromas de verano,
de rosas, de jacintos, de pinares cercanos,
de tierra mojada, de heno, de hierba
recién cortada.

Noche de San Juan, de limones,
de tormentas, de amores, de hogueras y promesas...

Tu me diste una flor,  yo te di toda mi fuerza;
fluía la pasión,
mis besos ahogaban tu candor,
mis brazos poseían tu cuerpo.

Cantares de la madrugada nos despertaban,
aún nuestros cuerpos uno,
los cabellos mojados por la escarcha,
al alba.

Nos saludaba otra brisa más fresca,
más lozana,
mientras, el sol cegaba nuestros ojos,
y nos dejaba desnudos.

martes, 18 de junio de 2013

Tal vez mañana, quizá, lo haga,


andar el polvo, amigo, de todos los caminos,
sonreír a los espejos que poseyeron tu rostro,
hacer un guiño a las estrellas, 

a las que rogaste un deseo,
recorrer con mi mano el lomo de aquel buen perro, 

que lamió tu cara,
acunar en el cuenco de mis manos 

la espuma del mar, que arrulló tu cuerpo,
visitar, de nuevo, aquel lecho, 

que acogió nuestros encuentros.
Tal vez mañana, quizá, volverá tu sonrisa 

a acariciar la mía.






lunes, 10 de junio de 2013

Atardecer del alma


Hola, espejo, viejo amigo,
miro tus ojos, tu frente, arañada
por la zarpa del tiempo…
No te conozco.

Tu alma me habla de ti.
Cuántos sueños,
cuantas ilusiones en objetos perdidos,
cuanto tiempo malogrado…

Pasiones desatadas, juegos rotos,
amores mal acompañados,
noches, negras, en blanco,
esperas cada mañana.

Pero llegaste tú;
mujer, amor y entrega, caricias y pasión,
gritos en el vientre, fuiste el gran rescate.

Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo