Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

jueves, 30 de mayo de 2013

Demasiado tarde


Estaba harto de los dos,
de ella y de sí mismo.
Por ella sentía pena,
con él mismo
no se mostraba compasivo.

Famélicos de amor, casados
sin boda ni testigos.
Ella bonita, ingenua, caprichosa,
díscola y muy coqueta.

Han pasado los años…
y ¿qué del tiempo vivido en común?,
juntos, distantes, tan distintos…

Por fin se han conocido,
noche a noche, domingo
a domingo, de juergas,
bailes y cartones de bingo.

Sus carnes, lacias, colgando,
sus cabellos encanecidos,
sus ojos cansados, llorosos
de volutas de humo…

y porque en amor no han vivido.

martes, 21 de mayo de 2013

Sigues siendo igual


Después del tiempo transcurrido,
ya no tienes aquel bello rostro, ni aquel talle
que, tan a la disposición, todos deseaban
amarrar a sus brazos.

Tampoco tus ojos tienen, aunque su destello
aún perdure, aquel contorno liso,
y tus ojeras se han quedado con un color
nazareno, casi muerto.

Tu boca y tus labios, en ejercicio perpetuo,
sobrevivientes al naufragio,
aún invitan a albergar en ellos lances de amor.

Y sigues siendo igual de caprichosa,
cariñosa y generosa con tu cuerpo y los de los demás.
Nunca te acaban de saciar, recibes
siempre menos que das.

Te sabes, te llaman, tonta
y otras cosas. Y… ¡Qué más da!
te da exactamente igual,
al menos, aunque sea por muy breves momentos,
evitas la soledad total.
.


miércoles, 8 de mayo de 2013

Delirio de amor



Te persigue y huyes esquiva.
Te mira y tu figura se disuelve
entre irreal niebla.
Te llama, te habla, tus labios permanecen mudos.
Sus manos, tendidas a ti, tiemblan
y su corazón se desboca,
-gana al tiempo en su ritmo-
porque no te encuentran, y estás cerca… mas distante.
Sus ojos, aun cerrados, están despiertos,
buscando en la nada las líneas de tu cuerpo.
De pronto, apareces y le rechazas
entre risotadas que escupen desprecio.
Tras de ti se cierran todas las puertas
con portazos ensordecedores que revientan
sus tímpanos, y te busca entre chinescas sombras,
danzas malditas, confusión.

Se desvanece la luz,
crece el silencio que lo invade todo.
Resbala su alma, se hunde en un foso sin principio,
sin fin. Todo es tiniebla
pegada a su piel mojada,
como otra piel a su piel,
que no siente suya,
ni cercana, ni de su amada.

Flota  en un  aire denso,
tropieza, gira su cuerpo,
ovillo ingrávido,avanza, retrocede, bota,
se aleja de sí mismo.
Se ve minúsculo, apenas nada,
enteramente nada.
Levita, cae.
Sudor frío, una carcajada
su estruendo le desplaza,
le quema, le hiere.
Vuelve a caer,
choca de una a otra pared,
la escala, cual frío reptil, se deja las uñas,
se deja la piel.
Grita un nombre, no sabe
de quién, implora, rie,
llora, vive, muere, no sabe
por qué. No sabe nada, nada, nada.










sábado, 4 de mayo de 2013

Mujer madre


 El amor penetra en tu cuerpo
ocupando tus entrañas.
Tu sangre se mezcla con otra sangre,
en fusión apasionada.

Tu cuerpo en cuerpo de madre
se moldea.
Ha pasado un otoño,
un invierno, una primavera;
tu vida, la que llevas dentro,
quiere ver la luz, salir afuera.

Respiración acompasada,
sudores, desgarros,
tu hijo la luz recibe; sus primeros sollozos
son como cantos de enhorabuena.

Has vencido al dolor.
Tus brazos rodean su pequeño cuerpo, de piel
que ha sido tu misma piel.
Tu mirada, ya de madre,
le brinda cálida caricia,
tus pechos sustento, amor, vida.

Después, mientras tu corazón golpee tu pecho,
tus mejores deseos, miedos, desvelos, todo
encaminarás a él, tu hijo quien, aun mayor, 
será siempre tu "niño".


Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo