Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

martes, 26 de marzo de 2013

Soledad



Soledad...
sólo adjetivos te acompañan;
triste soledad,
por nadie deseada.

Codiciada soledad,
del que la desea y nunca la siente lograda.

Funesta soledad,
la del preso,
con su libertad enjaulada.

Religiosa soledad
la del monje, con su alma enclaustrada.

Patética soledad,
la del huraño, que sólo le hace daño.

Fructífera soledad, la del poeta, 
a veces, tan deseada
como la libertad.


lunes, 18 de marzo de 2013

Padre


                                                            

                                               Me hubiera gustado ser
                                               el buen padre que tú fuiste.


Tus ojillos chispeantes,
en sonrisa interminable,
me acarician por siempre.

Tu caminar ligero, por tu pinar amigo,
acompaña mi camino.

Manos recias, de hierro,
tiernas de caricias,
afanosas, ágiles, generosas.

Tiempos de posguerra,
correcaminos infatigable; huiste al hambre.

Creyente tardío,
convencido de Dios,
te hiciste más bueno.

Educador, autodidacta,
ausente de vicio,
grande de alma.

¡ Cómo añoro los cuentos
en las noches largas !
¡ Cómo los besos que me dabas !

Nos dejaste solos;
sin nosotros saberlo,
despedida en la mirada.

(Reposición)

viernes, 8 de marzo de 2013

A Rosalía de Castro


Día de la mujer
Allá, en los confines de la tierra, amurallados
por viejas montañas, donde  la ira solo los árboles
apuntaban al cielo, clamó una voz
suave y valiente, Rosalía de Castro.



         A Rosalía de Castro


Leyendo tus versos
veo el mar,
los bosques, el paisaje que adoraban tus ojos.

Te imagino asomada, apoyada en el alfeizar
de la ventana,
mirando a aquella iglesia o volviéndola la cara.

Oigo las campanadas
que te despertaban al alba,
el murmullo de las fuentes
que caricias te susurraban.

Camino por las veredas
que frecuentabas
y oigo la carrera loca del agua,
deslizándose por el tobogán de los arroyos
que te cantaban.

Por dentro, te imagino rota,
por sufrir las muertes de tus vidas,
que empezaran por tu amada madre...
pero entera, fuerte, y delicada.

El amor te fecundó preñeces,
tu corazón galopó en tus poemas;
tu ojos, soñadores,
despertaron con tus miradas;
¡tantas penurias pasadas!




Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo