Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

sábado, 11 de febrero de 2012

Mi soledad



Estoy tumbado en la cima de un monte mirando

las estrellas, su lánguido fulgor, blanco y frío.

El cielo se ve pleno, grandioso, visto desde

el campo, con mi nuca clavada en el suelo.

Así me siento tan feliz… y pequeño… más

que aquella luz diminuta que, apenas,

luce en lo alto del firmamento.

De mí únicamente es grande, inmensa, la soledad

que es mía en estos momentos; el clamor

del silencio de la noche serena es mi sólo

compañero.

La luna se corona, una vez más, como reina

de la noche, hoy su sonrisa es más amplia,

de luna llena

–a ella cuento mis penas-

y menos densas, menos oscuras, las tinieblas.

Mientras, las tierras se enfrían y sueñan

los hombres y sueñan las bestias.

A cada estrella pongo caras, nombres de mujeres

y de hombres

que conocí, sin saber si ya existen.

En todos ellos veo etapas

distantes en el tiempo,

o más cercanas que me atraen, al menos, me llaman.

Y así, mi soledad, mi deseada soledad, se

va alejando; veo gentes

en multitud de momentos, voces, risas, gritos

en espacios vacíos, huecos,

y sombras como si fueran espectros.

No huyas soledad, quédate conmigo, la ruego.

Pero otra estrella se estrella en lo alto

del firmamento,

y ese rostro expira sin un lamento.

Vienen en tropel caras y momentos…

mas, como si fueran lluvia de estrellas,

desaparecen de súbito y todo

queda como si un largo sueño fuera.

Aún tumbado a ras de suelo, mirando al cielo,

siento que mi otro yo –en cuerpo y en alma-

se desprende de mi y emprende vuelo.

Pronto -a velocidad de la luz- alcanza

la soledad y el vacío infinitos

del Universo.

Por allí debió vagar… Dios sólo sabe el tiempo.
 
 
(De cap.III, "De tinieblas)

Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo