Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

martes, 10 de mayo de 2011

El ocaso


El ocaso, rojo y cálido como la ardiente

sangre, abrasa las palabras y sus besos de amor.

La mar, sus aguas vacilantes y juguetonas,

lame sus cuerpos, entrelazados y desnudos.

Una gaviota, columpiada en las mudas olas,

observa a los amantes.

El sol, pudoroso, se esconde tras las montañas.

Ya, a oscuras, dan rienda suelta, con frenesí, al goce,

a la fogosidad que embarga sus sentimientos.

Las sabias manos de él recorren la orografía

provocadora de un cuerpo joven e incendiario

que se retuerce, conjugando los movimientos

con los lascivos lances de su amante.

La luna, curiosa, se asoma en lo alto;

por lo que ve, ya no es de plata, pues se sonroja.

Tras varios asaltos se internan en las templadas

aguas, jugando y salpicándose con las olas.


(Del poemario, "Me traía una sonrisa")



Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo