Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

martes, 8 de marzo de 2011

Maltrato.


Siempre -a cualquier hora, fuera del día

o de la noche- empezaba a tronar la misma voz,

escupiendo alcohol, cascada rota,

-cual trallazos de metal contra metal-

Al lado de nuestra casa el infierno,

habitaba el diablo; así de cruel y sanguinario.

Golpes de objetos contra las paredes,

contra el suelo,

vidrios rotos, sollozos, lamentos confundidos

con quejidos, gritos y más sollozos.

Más golpes, blasfemias, quejidos.

Luego, después del terror de los gritos,

el terror, más profundo e incierto, del silencio...



Mirábamos a la pared que nos separaba

queriendo adivinar,

buscando la silueta de aquella pobre mujer,

pidiendo que aún no estuviera muerta.

Él había cerrado, con un seco portazo,

la pesada puerta, con sus pasos alejándose

se iban silenciando sus maldiciones.

Tenues ayes nos confirmaban supervivencia,

de una amarga, desesperanzada y cruel vida.



Un día, después de los golpes, al final, no hubo

más lamentos, ni sollozos, ni ayes... sí silencio;

un silencio denso, rasgado por una sirena de ambulancia,

ya innecesaria.


(Del poemario "Sin hacer ruido")


Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo