miércoles 7 de septiembre de 2011

Hemos roto

Hoy hemos roto nuestras cartas de amor

los dos juntos, tú y yo, con nuestro pudor de acuerdo,

como único testigo.


El papel, amarillo por el pasar del tiempo,

con renglones rasgados anunciando

las fechas de nuestros encuentros.


Hemos roto nuestros secretos, junto a la suma

de los latidos de nuestros corazones locos,

ávidos de amar.


Los pedazos llevan escritos nuestros te quiero,

nuestros deseos de estar juntos

tu cuerpo y el mío, de estar sellados

nuestros labios con nuestros besos.


El perfume de tus cartas, amor, ha impregnado

mis dedos que, juguetones, acarician tu piel

y hacen temblar tu cuerpo, unido al mío.


Hemos roto nuestras cartas de amor, pero el amor

sigue en nosotros vivo.

(Del poemario "Luna llena")



9 comentarios:

Marisa dijo...

No importa que se rompan
esas cartas
si el amor permanece vivo.

Un abrazo Jorge

Samuel Rego dijo...

Y en el fondo del poema subyace la promesa de amor eterno.
La sencillez de este trabajo lo hace más hermoso si cabe.
Un gran abrazo Jorge

Terly dijo...

Feliz aquel amor que tras la acordada rotura de las cartas que daban fe de él, persiste, porque este amor será eterno.
Aunque te he dejado felicitación en el poema anterior, te las repito aquí por si acaso.
Abrazos.

Leonel Licea dijo...

Lo que realmente cuenta es el sentimiento, Jorge, todo lo demás pasa, el sentimiento perdura.
Hermoso, como siempre, tu poema.
Un abrazo.
Leo

RELTIH dijo...

POR ESO ES QUE NO SOY PARTIDARIO DEL MATRIMONIO; ES SUFICIENTE CON AMARSE.
UN ABRAZO

La Solateras dijo...

Romper las cartas de amor los dos juntos es la señal inequívoca de que todas las promesas que se hicieron en ellas se han cumplido.

Enhorabuena por ello, es un lujazo que solo se pueden permitir unos pocos elegidos.

Abrazos a los dos

Narci dijo...

Las cartas de amor no deberían romperse nunca, pues nunca con ellas se rompe el amor, sino que se desgarra el alma por ese amor que no cesa aunque tratemos de silenciar sus palabras.

Bello y triste poema.

Besos

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Pues aunque se hayan roto esas cartas,fueron escritas con amor, y aún rotas viven el el recuerdo de los dos. El amor de verdad, perdura más allá de un papel amarillento.
Gracias por sus letras Jorge
Con ternura le dejo un beso
Sor.Cecilia

Alma Mateos Taborda dijo...

Podrán romperse las cartas pero el amor ha de seguir existioendo aunque más no sea en el recuerdo. Precioso poema. Muy sentido. Un abrazo.