Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

jueves, 31 de marzo de 2011

He besado tus ojos


He esculpido mis besos

en el couché de tu fotografía,

he mojado con mis lágrimas tus sonrosadas

mejillas, como si mis lágrimas fueran tuyas.

He besado tus ojos, tan llenos de caricias.

Te he guardado, mi amor, en el bolsillo de mi alma.


(Del poemario "Luna llena")



miércoles, 23 de marzo de 2011

Encuentro en Granada




(26-03-11)



Ábrete, Granada,
recibe a los que te cantan,
que es primavera
y tus fragancias
y deliciosas estampas
disfrutar esperan.

Abre, Granada, tus puertas,
pues en son de paz llegan,
con sus plumas en ristre,
sus versos, sus poemas,
sus ilusiones.

Poetas peregrinos
de todas las regiones
de España, de Canarias
a Galicia.

Abre tus puertas y escucha;
entonarán loas
a tus grandes semblanzas,
a tus nieves, tus puestas de sol,
al arte que encierran tus muros,
Alhambra, misteriosa,
bella y voluptuosa.

Al delicado murmullo
de tus fuentes y, cómo no,
tañidos de guitarra
en noches de caracolas,
dulces como versos
de Lorca, huidizos
cual cuchillos con fulgores
de plata, de luna llena
o luna mora... escucha atenta,

Granada... Granada, gracias
por abrirnos tus puertas.


(Del poemario "Sin hacer ruido")

domingo, 13 de marzo de 2011

No sé qué dolencia...



Hoy mi alma tiene el color de los días

otoñales, en los que el sol no nace.

Mi mirada se pierde en la fría luz

que anida mi memoria, entre el exiguo

murmullo del silencio de la tarde.

No hay nada que pueda salvarme, no sé, ni encuentro

qué dolencia me aqueja, ni si remedio alberga.


(Del poemario "Sin hacer ruido)



martes, 8 de marzo de 2011

Maltrato.


Siempre -a cualquier hora, fuera del día

o de la noche- empezaba a tronar la misma voz,

escupiendo alcohol, cascada rota,

-cual trallazos de metal contra metal-

Al lado de nuestra casa el infierno,

habitaba el diablo; así de cruel y sanguinario.

Golpes de objetos contra las paredes,

contra el suelo,

vidrios rotos, sollozos, lamentos confundidos

con quejidos, gritos y más sollozos.

Más golpes, blasfemias, quejidos.

Luego, después del terror de los gritos,

el terror, más profundo e incierto, del silencio...



Mirábamos a la pared que nos separaba

queriendo adivinar,

buscando la silueta de aquella pobre mujer,

pidiendo que aún no estuviera muerta.

Él había cerrado, con un seco portazo,

la pesada puerta, con sus pasos alejándose

se iban silenciando sus maldiciones.

Tenues ayes nos confirmaban supervivencia,

de una amarga, desesperanzada y cruel vida.



Un día, después de los golpes, al final, no hubo

más lamentos, ni sollozos, ni ayes... sí silencio;

un silencio denso, rasgado por una sirena de ambulancia,

ya innecesaria.


(Del poemario "Sin hacer ruido")


Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo