Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

miércoles, 26 de enero de 2011

Luna llena




Esa noche nuestros ojos eran los que hablaban.

Fueron tus ojos, mi amor,

los que me dijeron que tú me amabas

Fueron tus ojos, mi amor,

los que me abrieron, de par en par, tu alma.

Y esa noche, mirándome a los ojos,

esa noche, la luna...

el brillo de tus ojos envidiaba.

Y esa noche, de luna llena,

nuestros cuerpos se unieron,

se enlazaron, por siempre, nuestras almas.

(Del poemario "Luna llena")





domingo, 16 de enero de 2011

Dos haikus

Laurel eterno,

con glorias coronado,

sabes a triunfo.


Color es la rosa,

fragancia, vida, amor;

eres obsequio.




(Del poemario "Sin hacer ruido")

miércoles, 12 de enero de 2011

Madrid, hora punta de la mañana

Es invierno,

la oscuridad aún borra las calles.

Un joven -no tendrá más allá de los treinta años-

está en la acera agitando los brazos,

rítmicamente,

mientras dice palabras

que nadie atiende.

El movimiento de sus manos

–en compás binario-

se ha hecho más rápido,

y su voz, antes imperceptible, sube el tono;

parece muy grande su enfado,

luego. inmediatamente, ríe con risotadas

espeluznantes.

Casi al unísono, mueve la cabeza y hombros,

-en tic convulso- sin dejar de mover los brazos.

Sus piernas buscan, afanosamente, lugares

que no encuentran;

giran, una vez y otra, en distintas direcciones,

direcciones que no llevan a ninguna parte

-lucha encarnizada de cuerpo y alma enajenada-

Para un autocar; un hombre fuerte, en bata blanca,

le ayuda –obliga- a entrar en él.

El autocar parte triste, renqueando, con tara

en demasía

-navío fantasmal, con las velas desinfladas

y mentes a la deriva-

El espeso vaho de las ventanillas deja ver

cómo mentes sin dueño

gesticulan y hablan al aire. Mientras,

entre nieblas, sus luces se alejan y se pierden

entre lo cotidiano.

(Del poemario "Luna llena")

martes, 4 de enero de 2011

Bajada del telón.

Qué duro es recorrer con la mente los caminos

por los años ya transitados,

recordar lo vivido sin la atención precisa,

sin saborear despacio -como se paladea un buen vino-

como no haciendo caso a lo que ocurre

a nuestro lado,

como ausentes de aquel momento que fue presente,

como si no fuéramos actores de aquel teatro.



Tiempo con vivencias no olvidadas

que no podemos traer a este momento

-sí acariciar con nuestra mente-

que ya no vivimos, o vivimos en pasivo.



Todo quedó atrás,

tras muchos horizontes,

con los mismos paisajes, cual atrezo

de la vieja comedia de Dante, con actores

caducos, relegados en palcos de platea,

esperando el apagado de luces

y bajada del telón

definitivo.


(Del poemario "Luna llena")

Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo