Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

viernes, 23 de abril de 2010

Noche cerrada

Noche de luto, de ausencia de luna y estrellas
¿dónde estáis, astros del cielo?
¿dónde estáis, espejos del alma?
los arroyos lloran vuestra ausencia,
los campos están negros...
Los olivos, apagados,
sus hojas impacientan.
Los ruiseñores quedan mudos,
los mares a sus olas atormentan.

Noche de infiernos y limbos,
reinos de las tinieblas...
¿Has huido, Tierra,
a otras galaxias de mundos oscuros,
de agujeros negros,
de simas profundas en el universo?
La oscuridad a la Tierra aplana;
no hay montañas, no hay ríos, no hay mares...
mi alma, angustiada, también os extraña.

(De "Belleza cruel", cap.III, "De ahora y de siempre")

jueves, 15 de abril de 2010

Viento

Corcel desbocado e irascible, eres el soberbio
elemento, con ondulante capa invisible.
Fustigador, con látigo de infinitas colas,
azote de equilibrios; encrespas océanos,
domeñador de tupidos y salvajes bosques,
violador de las más profundas y negras simas...
Tu ulular es tétrico alarido de mil muertos,
tus largos brazos, desgarrados, todo lo abarcan.
Tu gemido lúgubre, insolente y lastimero
evoca la inicua carcajada de la Parca.

Cuando, por fin, te alejas la calma invade mi alma.

(De "Belleza cruel", cap.III, "De ahora y de siempre")

jueves, 8 de abril de 2010

Pueblo abandonado

La soledad es silencio en sus calles y casas,
el viento mece una puerta destartalada.
Las risas de los niños ya no se oyen,
ni los ladridos de los perros,
ni el canto de los gallos, al despertar el alba.

Es como un cementerio; los nichos: las ventanas,
tumbas: las puertas, balcones - sin tiestos, sin flores-.
Un viejo arado -esqueleto al sol- surca la soledad
con su reja oxidada, al paso de su existencia vana.

En la torre de la iglesia un nido vacío;
las cigüeñas han huido de tanta soledad,
de tanto hastío;
la cruz del campanario
medio tumbada, vencida por el descuido.

Las paredes, encorvadas, soportan tejados
violados
por lluvias y hielos, por raíces de plantas
que se encaran, insolentes, al cielo.
Las calles -empedradas- con musgos alfombradas,
flores, y huellas borradas...

(De "Belleza cruel" cap. III, "De ahora y de siempre")

Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo