Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

sábado, 20 de marzo de 2010

Con este poema terminan los dedicados en torno a nuestra desgraciada guerra civil.

Frente quebrada

Ojos negros, hundidos, mirada en extravío.
Labios en rictus de ascos y maldiciones,
espalda curvada por años en roto delirio;
sonámbulo despierto de días y noches.

Camina con paso inseguro, agotado,
hastiado de todo y de todos.
Sus brazos caídos, desmayada alma
en cuerpo de gigante, complexión enorme.

Muchas veces tumbado o recostado
sobre cualquier muro; en la mano, siempre, una botella,
su única compañera, ignorando al mundo
del que es apartado, en el que es confinado.

Mira al cielo: aún surca los caminos,
entre nubes, que cruzó con su avión de guerra;
en su cabeza rugen los motores,
las metrallas, las explosiones...

Poco más dejó saber de su historia.
No quiso huir, vivió su destierro
bajo los cielos en que hizo la guerra,
la guerra que perdió; vencido por dentro,
vencido por fuera.

(De "Belleza cruel" cap.II, "Recuerdos con el sepia de los años")

30 comentarios:

  1. Espantosa experiencia.

    Saludos querido poeta.

    Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  2. Desgarrador poema. Cuántos podrían hacerlo suyo...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Amigo poeta:

    Un texto descriptivo de tiempos ya idos, pero necesarios de recordar. Ojalá la guerra fuera cosa del pasado, pero no: mientras haya humanos habrá conflictos.
    Mi padre estuvo en la Revolución Española (te lo había contado antes, hace meses), fue soldado de infantería republicano con solo 19 años. Herido en un brazo en Teruel.

    Pero sin duda alguna los ases tenían el máximo protagonismo.

    Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

    Frank.

    ResponderEliminar
  4. Muchas gracias, Frank; ya recuerdo lo que me dices de tu padre.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Cruda realidad y vivencia en un camino muy bien reflejado en ese determinado ocaso, me gusto mucho tu poema!!!
    Saludos desde Argentina!!!

    ResponderEliminar
  6. Caray! pobres ovejitas sufriendo tales acometidas.
    En una región italiana se daba el caso con las cabras...y los cabreros.
    Ah! la especie "humana".
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Tremenda la experiencia de la guerra, pero peor aún es esa guerra interior, esas carencias que se quieren suplir con la botella, pero cuyo licor sólo aviva más el fuego que consume el espíritu.
    Un abrazo muy grande Jorge y feliz semana

    ResponderEliminar
  8. Muchas gracias, Belkis; igualmente disfruta de los próximos días.
    Besos

    ResponderEliminar
  9. Yo sigo insistiendo, Jorge, espero que la guerra quede en el recuerdo para saber lo que NUNCA PODEMOS HACER. Creo que estos poemas son ese recuerdo.
    Gracias por ello.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. En las guerras, querido Jorge, todos, hasta quienes las ganan, pierden la guerra. Si es entre hermanos no existen palabras para expresar cuanto se pierde.
    Todos los poemas que has ido publicando relacionados con nuestra guerra civil me han extremecido por lo triste y admirado por la belleza del trabajo bien hecho.
    Acabo de ver y escuchar el vídeo de la presentación del libro de tu hermana Elivira. Gracias porque yo fui uno de los que te lo pedí, no obstante me he quedado con el deseo de escuchar recitado por ella alguno de sus poemas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Jorge, es un placer leer tus letras amigo. Besos, cuidate.

    ResponderEliminar
  12. Estimado Terly: Muchas gracias por tus amables palabras. Cómo no; estoy muy de acuerdo
    contigo en tu pensamiento sobre las guerras, pero, por desgracia, este virus está inculcado en el hombre desde el principio de su existencia; lo único que ha cambiado son las artes, cada vez más sofisticadas y dañinas.
    Respecto al vídeo, una vez que acaba el primero, hay tres más en los que Elvira recita algunos poemas.
    Muchas gracias y un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Muchas gracias, Poetiza, yo también disfruto de tus blogs.
    Besos

    ResponderEliminar
  14. Hola Jorge, vengo desde el blog de Sandra (Poetiza) y me alegra haber recalado en un lugar tan lleno de poesía y sentimientos. Pasaré mas despacio para ir viendo todas las cosas que guardas aquí. Un abrazo y buena semana.

    ResponderEliminar
  15. Muchas gracias Juan Francisco, aquí me tienes, a tu disposición. Fué muy amable Sandra haciéndome un lugar en ese blog.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  16. Conmovedor poema, Jorge, como no podía ser de otra manera tocando un tema tan doloroso.
    Mueve las fibras del corazón y grita (como en Argentina) "Nunca más".

    Un cariño grande.

    ResponderEliminar
  17. Muchas gracias, Liliana, una satisfacción tenerte por aquí.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  18. Mi querido Jorge me ha encantado ese recorrido interior que haces sobre la huella que deja la guerra, tremendo.

    Besos a manos llenas (y uno pa Coco).

    ResponderEliminar
  19. Querida Paloma, ya ni besos ni achuchones para Coco; tuve que sacrificarle; un tumor en la columna vertebral le dejó inváilido. Le habían estado tratando de infección pero resultó ser lo que desde el principio yo me temía; fué hace ya 20 días. Te lo había comentado en otra ocasión que me enviabas un achuchón para él; ojalá hubiera podido dárselos...
    Un beso para tí muy fuerte

    ResponderEliminar
  20. Saludos y beso Jorge. Cuidate amigo.

    ResponderEliminar
  21. Siento mucho esto que leo.
    Jorge, tremendo, pero las cosas que son así, no deben olvidarse.Tampoco recordarse con odio o ira, pero el recordarlas puede hacer que no se repita.
    Siento lo de Coco.

    Para ti, muchos besos, amigo.

    ResponderEliminar
  22. Felicitaciones querido Poeta!Un honor leerte!!Gracias por hacerlo. un cariño

    ResponderEliminar
  23. Muchas gracias, Nerina; sé bienvenida a este espacio.
    Besos.

    ResponderEliminar
  24. Don Jorge, pasaba por aquí y me quedo. Me impactó la realidad descrita en las líneas y la realidad de milicianos torturados por un pasado en su mayoría no elegido, más bien obligado.

    Lo dicho, pasaba por aquí y me quedo.

    Saludos desde Cáceres.

    Raül
    eltendederopaco.blogspot.com

    ResponderEliminar
  25. Raúl, muchas gracias por tu visita y tu comentario.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar


Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo