Mujer, tú eres poesía

Mujer, tú eres poesía

lunes, 25 de enero de 2010

El reencuentro

Se despertaba el día con bruma, aún dormida,
sobre las lápidas del cementerio.
Tumbas vacías; todos los cuerpos y huesos al aire;
olor denso, insoportable.
Olor a los muertos y más muertos y, dentro
del feudo de las tinieblas, tú, la gran señora
y todopoderosa,
la Muerte, reina de las calaveras y gusanos,
inquilinos de mortajas.

Nos habías citado, padre, iban a exhumar tus restos,
a romper tu descanso, a violar tu sueño,
en una mañana de tensa calma.
La tierra es negra y húmeda, exhalando
vahos de pudrideros.
Y saliste tú, alzado en vilo,
con tu cuerpo de nácar y... entero.

Tus hijos allí, presenciándolo,
con nuestros sentidos colapsados
de sensaciones,
con corazones al galope de sentimientos;
los ojos no nos lloraban...
las lágrimas nos caían por dentro;
después de los años te veíamos de nuevo...
La bruma flotaba como las almas que suben
al cielo;
bruma irreal, mañana de pesadilla, de frío,
las gotas del rocío nos llegaban
a los huesos.

Aquellas emociones nos calaban en nuestros
adentros.
¡Estábamos tan cerca y tan lejos...!
No poder abrazar tu cuerpo...
no poder sentir tu cálida mirada,
no recibir tus amorosos besos...
Y te llevaron al crematorio...
luego nos entregaron tus cenizas
resumidas, una negra vasija...

Las llamas no borraron tu imagen,
nunca tu sonrisa, sólo... tu cuerpo.


-Lo publico en memoria de mi padre; en este mes nació y en este mes murió-.

(De "Belleza cruel", cap.III, "De ahora y de siempre")

jueves, 21 de enero de 2010

Tiempos de miseria

Los pequeños sin alimentos
ni juguetes.
Los mayores –mala sangre y juramentos-
duros trabajos, pan duro y... escaso;
días largos –amaneceres y trasnochadas-
sudores y piojos,
alpargatas con agujeros.

Después vino la guerra:
Niños con hambre, lágrimas y mocos...
Muertos, muchos muertos...
Mujeres, sayas y pañoletas negras,
y corazones rotos...

(De "Belleza cruel" cap.II, "Recuerdos con el sepia de los años")

sábado, 16 de enero de 2010

El viejo y la joven bella

Una joven bella, de extrema hermosura, fresca,
como flor de invernadero...
él, viejo,
más que los restos de Atapuerca,
piensa en mil travesuras...

Pero, recobrando la cordura,
se dice para sus adentros...
- como la zorra con las uvas –
“esa flor está inmadura”.

jueves, 7 de enero de 2010

Ese muchachote y su padre

Tiene una edad incierta
¿doce, quince, diez y ocho años?
no lo sé, pero es alto y parece fuerte.
Tiene ciertas deficiencias...
necesita la mano, el apoyo del padre.

Les veo pasar todos los días,
con su andar inseguro, atropellado, con cuerpo
inestable.
El padre, mayor y menudo, tiende su mano,
le sostiene;
por ahora puede ayudarle; más tarde...
sacará fuerzas... ¡seguro!

Su cuello sostiene una cabeza
que siempre mira al cielo,
a veces, dando rápidos giros.
Su boca es grande, abierta -labios gruesos, carnosos,
rojos- su cara en perenne sonrisa.

Mientras caminan, él, de medio lado,
mira a su padre, más bien, le acaricia,
con sus ojos inocentes; le adora,
le echa besos cariñosos, sonrientes.
Le habla, le dice palabras que sólo él entiende;
y sonríe... abre su descomunal boca, en plena
y feliz mueca...

El padre derrocha amor, con su dulce sonrisa,
con tristeza escondida, como sus pensamientos;
dudas de un futuro incierto, su indefenso hijo
sin su padre,
sin su báculo, sin su amigo...
¿Pensará en ello su hijo?


(De "Belleza cruel" cap.III, "De ahora y de siempre")

sábado, 2 de enero de 2010

Este poema está escrito para Coco, mi perro.

Cuando yo muera

Cuando muera,
si es que muero yo primero,
quiero que me vea mi perro;
que me huela, ya muerto,
no sea que piense que, por mi voluntad,
me he ido y le he dejado.
No quiero que crea que le he abandonado.

(De "Belleza cruel" cap.III, "De ahora y de siempre")

Durante la lectura en el Centro Cultural "Pablo Iglesias" de Alcobendas

Aparte de leer poesía, tasmbién cantan canciones de su creación. En esta ocasión, una dedicada a Miguel Hernández.

Castillo de Sigüenza

Castillo de Sigüenza
Realizada por Antonio López Negredo